Pac vs Marquez, para todos.
Tal vez no ganó Marquez, pero siendo sinceros, ganamos todos los demás.
Los tweets y demás consignas de robo aún resuenan en las calles de nuestro abarrotado país, cual si los años de oro del pugilismo mexicano regresaran de aquella pesada lapida que sostiene sobre sí desde hace varios años.
Un buen amigo, 20 veces grito por Facebook, “Marquez te amo, Pacquiao, chino de mierda, te odio”. Otro compinche más de borrachera incluso llego a decir, “El mentado asiatico ese nos volvió a robar”, y vituperios por el estilo.
Yo cómo buen fan de los madrazos profesionales me abstengo de manera rotunda confrontar dichas opiniones, esto debido a mi afán de mantener la paz mundial, ademas de conservar mi integridad física, a sabiendas de qué el mexicano es uno de los fans más sanguinario y vengativo de los deportes a nivel mundial. Pero, no descarto que por medio de este espacio que me ofrece anonimato y seguridad, pueda expresar mi opinión a lo ocurrido el sábado 12 de Nov. en Las Vegas, Nevada, en un pleito de elite púgil entre Manny Pacquiao vs Juan Manuel Marquez.
De la pelea, juicios propios; golpes, jabs, 12 round,s. Lo esperado, un excelente choque entre dos de los mejores boxeadores a nivel mundial. Algo digno de ver para cualquier aficionado a la adrenalina pura y al contacto del puño en pos de la cara ajena. Cosa que vemos de vez en cuando la mayoría de los años. Una pelea bastante cerrada de idas y vueltas, una sorprendente noche para Marquez, una no muy acostumbrada gala para el filipino Pacquiao. Una pelea cerrada, repito, pero no, como muchos han dicho y perjuran, “El robo del siglo”.
Al parecer la moda intermitente del boxeo a vuelto a suelos aztecas, y con ella las andanzas de la escuela mexicana de pugilismo que parecen brillar nuevamente, brillos por los distintos talentos en nacimiento, o por el oro que las peleas acarrean a los bolsillos de algunos. Una lastima para esos empresarios y entrenadores que este fenómeno solo este aislado a algunas personalidades. Una lastima que este alimento a las masas llamado hype, nos haga perder la cabeza y la capacidad analítica hacia los deportes.
Yo el sábado vi una gran pelea, una pelea en la que ganamos todos, más de lo podía esperar. Esperar de esa amafiada sanguijuela que está pegada a la yugular de ese por momentos muerto deporte llamado “Boxeo”. Pensé que Pacquiao ganaría con fácilidad, pensé que una pelea con Mayweather o el retiro sería la siguiente parada del filipino, pensé que Marquez no daba para más.
Sé qué Juan Manuel, debe estar triste por no recibir esa preciada victoria, en parte debe estarlo, púes la paga de la pelea pondría feliz a cualquier contrincante ($10´000,000), por otra parte, es un hecho que tiene asegurada una revancha. Qué aportara más billetes a su cuenta. Por el lado de Pacquiao, más motivación para seguir haciendo esas súper-peleas que todos esperamos. Para los fans, un poco más de oxigeno en espera a que las nuevas promesas consoliden esas incógnitas que portan en sus guantes.
El boxeo, no es ya un deporte blanco, si es que alguna vez lo fue. El espectáculo reina ahora, y lo que vimos el sabado no debe hacernos perder la cabeza, no sin una razón debida. Debemos de comprender, no aceptar, en lo que el boxeo se ha convertido; Intereses, dinero, estrellas, comerciales y logos de partidos políticos.
El sábado, en la pelea de Marquez vs Pacquiao, hubo tajada para todos. De mala forma, pero ganamos.
La imagen es cortesía del usuario de Devianart VictorGatmaitan
**** Por cierto el blog vuelve a circulación, más esporádico, pero prometo que vuelve.****







