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“Remember, remember, the Fifth of November, the Gunpowder Treason and Plot. I know of no reason why the Gunpowder Treason should ever be forgot… But what of the man? I know his name was Guy Fawkes and I know, in 1605, he attempted to blow up the Houses of Parliament…”.
No entraremos en polémica. Simplemente les presentamos este humilde listado de las mejores adaptaciones de cómics y novelas gráficas al cine. Son las mejores de todos los tiempos, habidos y por haber, hasta que salgan otras más mejores. O sea, disfruten nuestra selección.
La mejor adaptación de una novela gráfica al cine. Así, sin tregua y sin decir ¡agua va! Y se trata de la mejor adaptación simplemente porque Zack Snyder reprodujo fielmente y casi página por página la obra maestra de Alan Moore.
Como hizo con 300 (2006), Snyder no quiso complicaciones y produjo un símil del Watchmen impreso para el cine. Fue tanta la fidelidad que incluso nosotros, fans declarados de Moore y de Snyder, nos hemos preguntado ¿cuál es la pertinencia de una adaptación tan fiel?
Pero el trabajo de un director de cine que hace adaptaciones es como el del cohetero: si truena le chiflan y si no, también. O en el caso de Snyder: porque lo hizo requetebién le chiflan.
Snyder consiguió secuencias dignas del museo de las maravillas, como la introducción con The Times They are a Changin’ de Bob Dylan, o los excelentes condensados de las lecturas paralelas de Watchmen: el diario de Rorschach (muy bien interpretado por Jackie Earle Haley); la autobiografía del primer Nite Owl, Holis Mason; la exitosa carrera empresarial de Ozymandias, o la espeluznante narración del Black Freighter, que en el soundtrack original se referencia con Pirate Jenny de Nina Simone.
Watchmen: una obra maestra basada en una obra maestra.
Basada en una obra de Alan Moore, cuyos créditos fueron omitidos de la cinta a petición del autor, la dirección de James McTeigue y la producción de los hermanos Wachowski lograron una sublime adaptación de V for Vendetta.
Los cambios de la historia original son apenas percibidos, con excepción del apoteósico final de la cinta, que funciona perfecto para el cine. Sin menoscabo del trabajo de McTeigue, hay que reconocer que el final original de la historia es infinitamente mejor.
Si no existiera Watchmen de Zack Snyder, V for Vendetta sería por mucho la mejor adaptación de una novela de Moore al celuloide. Aunque tampoco está difícil la competencia, considerando las brutalidades hechas con From Hell (2001) y The League of Extraordinary Gentleman (2003).
Con Natalie Portman en el papel de Evey Hammond, la prostituta de Moore convertida en trabajadora de televisión, y Hugo Weaving como V, la cinta es una repasada a la fragilidad del entorno político y social que puede derivar en estados totalitarios. Verla otra vez, en una atmósfera de violencia y desesperación como la que vive México, es percatarse lo cerca que estamos de que un facho tome las riendas del poder.
Orgasmo geek: la 1812 Overture de Tchaikovsky para el inicio del caos (el link lleva a un video de la Hallé Orchestra, bajo la dirección de Mark Elder, en el Royal Albert Hall).
* * *
Sin City
Dirección: Robert Rodriguez y Frank Miller Año de estreno: 2005
La mejor película de Frank Miller. Ciertamente porque no la dirigió él, sino el vago de Robert Rodriguez. Frank Miller, creador de Sin City y de algunas de las mejores historias de Batman, se limitó a dar su consentimiento y a dar algunas opiniones para la adaptación.
Sin City es una bomba que recorre varias novelas de Miller. Es acción y violencia, rudeza y chicas guapas. En la pasarela de hermosuras circulan Jessica Alba como la bailarina Nancy Callahan; Devon Aoki como Miho, la sanguinaria vigilante de Old Town, y Brittany Murphy como Shellie, la rubia del Kadie’s Club Pecos que conquista el corazón de Dwight McCarthy (Clive Owen).
Una adaptación al pie de la letra, que calcó distintos planos del cómic a la pantalla, y les dotó de un refinado lenguaje cinematográfico.
Una joya por donde se le vea, con la magistral y última actuación de Heath Ledger (la última terminada, para los exquisitos), a quien se le adjudicó un Oscar póstumo como mejor actor de reparto.
Con una trama oscura y violenta, Nolan retrató al Caballero de la Noche como un vigilante atribulado, ansioso por colgar el traje y asumir una vida común. No se trata de la adaptación de una novela en particular, sino de una amalgama de las mejores historias y características de Batman.
Ledger, interpretando al mejor Joker de la pantalla, provoca escalofríos y certifica que el caos y el infierno en Ciudad Gótica se encuentran en la chispa de un encendedor.
Después de ver la película siete veces, Maggie Gyllenhaal comienza a transmitir algo de encanto.
Dirección: Shari Springer Berman y Robert Pulcini Año de estreno: 2003
La película se basa en American Splendor, que a su vez es un cómic autobiográfico de Harvey Pekar (1939-2010). La cinta es la adaptación al cine de un autor que hizo de su vida un cómic.
Gigantesco, Paul Giamatti interpreta al venenoso e insoportable Pekar, en una historia que recupera la atmósfera miserable que rodea a Pekar en Cleveland. Cuenta con apariciones del propio autobiografiado, acompañado de su esposa, Joyce Brabner (caracterizada en la película por Hope Davis).
Los documentalistas Shari Springer Berman y Robert Pulcini no fueron condescendientes con Pekar y Brabner, quienes los acompañaron en algunos momentos de la filmación, como tampoco lo fue Pekar al retratar su patética vida en cómic.
Orgasmo geek: la presencia de Robert Crumb, interpretado por James Urbaniak. Placer inenarrable, en una cinta ácida y representativa del movimiento del cómic independiente de Estados Unidos.
Hay deudas económicas, deudas morales y otras deudas imposibles de saldar, como las intelectuales que más que homenajes o intertextualidades parecen, por lo bajito, arrebatos para salir del paso ante la encrucijada de la creatividad.
Eso le pasa Guy Ritchie y su equipo de guionistas con su eléctrica versión de Sherlock Holmes, en la que toman sin pedir prestado argumentos de Alan Moore y Rubem Fonseca, curiosamente en algunas de las premisas más relevantes de la película.
Cierto, cierto: muchísimas de las premisas de Moore y Fonseca han sido tomadas de la mejor literatura de los siglos XIX y XX, en este caso de Sir Arthur Conan Doyle y otros grandes de la intriga, pero quienes conozcan las obras de Moore y de Fonseca sabrán que ambos autores nunca han esquivado —ni lo harán— el reconocimiento de sus influencias.
[Ojo, spoiler, mucho spoiler]
Premisa 1. Rubem Fonseca: Bufo & Spallanzani
La sustancia para morir un rato
Lord Blackwood ingiere una poción que hará pensar, incluso al más ducho médico de la Corona británica (Dr. Watson), que la horca ha sido suficiente… sólo por un momento. Blackwood —el villano que Holmes debe neutralizar en la cinta de Ritchie— regresa pronto a la vida, para continuar su plan de instaurar un imperio milenario dedicado a la magia negra. La sustancia ayudará a Blackwoord a hacerse pasar por muerto e incrementar su leyenda sobrenatural y diabólica.
En Bufo & Spallanzani (1984), Canabrava sospecha del extraño cobro de un seguro millonario que realiza una viuda joven y hermosa. Canabrava —que después adoptará el nombre de Gustavo Flávio— trabaja en una compañía de seguros y, curioso, sigue el rastro del caso hasta dar con un exótico veneno extraído de un no menos exótico sapo. Se trata de una sustancia que cancela cualquier signo vital durante un periodo determinado, y que permitirá a los estafadores cobrar el seguro. La viudad, el muerto y Canabrava lo saben.
Premisa 2. Alan Moore: The League Of The Extraordinary Gentleman
El misterioso contratista de detectives
En la Sherlock Holmes de Ritchie un misterioso hombre contrata al mejor investigador secreto, de manera indirecta, para conseguir sus fines maquiavélicos. Se trata del escabroso profesor James Moriarty, quien coerciona a la bella Irene Adler para motivar las acciones detectivescas de Holmes.
En La Liga de los Caballeros Extraordinarios, el mismísimo Moriarty, a través de otra persona, contrata al mejor equipo para conseguir su objetivo de agenciarse una poderosa piedra antigravitacional: el cavorite.
Hay que recordar que La Liga de los Caballeros Extraordinarios es un homenaje permanente de Moore al siglo XIX y principios del XX: los protagonistas son la valiente Mina Harker (Bram Stoker: Drácula), el explorador Allan Quatermain (H. Rider Haggard: Rey Salomón), el Dr. Jekyll y su abominable Mr. Hyde (R.L. Stevenson), el Capitán Nemo (Julio Verne), Orlando (Virginia Woolf) y Hawley Griffin, El Hombre Invisible (creación, como el cavorite, de H.G. Wells).
Premisa 3. Alan Moore: From Hell
La ciudad, la estrella y la logia secreta
Guy Ritchie y su equipo basan la resolución del conflicto principal en el descubrimiento lógico-mágico que hace Holmes de los horribles planes de Lord Blackwood, en sociedad criminal con Lord Coward. La pareja maldita, que comparten la titularidad de una logia secreta aficionada a la magia negra, tiene como último objetivo de ataque el Parlamento británico; Holmes lo sabe después de seguir las pistas de asesinatos y dibujar una estrella de cinco picos sobre un mapa de Londres.
La premisa es original de Alan Moore y su excelsa From Hell, sobre la saga de asesinatos de Jack El Destripador. Moore dedica un capítulo entero, el cuarto y quizá el más complejo de la novela gráfica, para desmenuzar la arquitectura londinense y los símbolos masónicos que de ella se infieren. En la novela, publicada entre 1991 y 1996, Sir William Gull, médico de la Reina Victoria, dibuja una estrella de cinco picos sobre un mapa para complementar sus argumentos.
Guy Ritchie debe muchísimo, a Moore, a Fonseca, al siglo XIX, y sabemos que jamás podrá pagar, y menos ahora que demostró que perdió la magia de Snatch (2000) y Lock, Stock and Two Smoking Barrels (1998).
Así son algunas deudas.
Pa los clavados:
Acá, un excelente post sobre la arquitectura referenciada en From Hell y la vida real, en el blog A Yankee in London.
Y acá, una buenísima entrevista (y buenísima foto) con Alan Moore publicada en la revista Vice.
Dita Von Teese, musa de cabecera de este Sensacional D, es la nueva imagen de Wonderbra. Un acertado matrimonio entre uno de los pares de senos más gloriosos del mundo del espectáculo y el sostén más propiciatorio del planeta. ¿Qué mejor para olvidarse por un momento de virus porcinos que la contemplación de esta escultura viviente?
Por la tarde, recogí palmeras suficientes para construir la balsa, fijándola sobre los cadáveres. Satisfecho, esperé a que anocheciera y bajara la marea, y embarqué, rumbo al este. Al este, a través de la noche. Al este, sobre las desnudas espaldas de los muertos.
En los materiales adicionales a Watchmen, la calca del maestro Zack Snyder del cómic de Alan Moore y Dave Gibbons, se encuentra una excelenta animación de Las historias del galeón negro, el cómic que se insmicuye en el cómic. La animación, de casi 26 minutos, es un diálogo introspectivo del capitán de un barco recién naufragado, por el ataque de un navío de piratas.
En el centro neurálgico de Manhattan, donde ocurren principalmente los hechos de Watchmen, un muchacho acude consuetudinariamente a un puesto de revistas a leer el nuevo ejemplar de la historieta. Entre los miles de homenajes realizados por Alan Moore en Watchmen, Las historias del galeón negro merecieron especial atención, porque a la par del sufrimiento del capitán náufrago se entrelazan todas las historias de los superhéroes en desgracia.
El capitán, leal con sus hombres caídos, decide regresar a Davidstown, su tierra, para salvar a su familia del inminente abordaje de los piratas a la ciudad. El capitán construye una balsa soportada por cadáveres y se aventura a la mar. (En Roma, la teleserie de la HBO creada quince años después, Tito Pullo y Lucius Voreno hicieron lo mismo después del naufragio).
En los años sesenta, casi 30 años antes de la publicación Watchmen, la DC publicaba el cómic Las historias del galeón negro, ligado con las historias de piratas y marineros que tanto fascinaron en el siglo XIX y principios del XX.
Moore las revitalizó, como homenaje, en Watchmen y Dios-Bendiga-A-Zack-Snyder las puso en su punto con la animación extra de la película. En verdad vale la pena echarse un clavado en la animación e ir completando el universo Moore-Watchmen que fue imposible completar en la película.
Camino en un tambaleante mundo de madera, un apestoso infierno rodeado de sal, quizá no mucho peor que el vuestro, en el que los obispos caminan a través de osarios con almohadillas perfumadas; donde los hombres viles prosperan y aman arrastrándose a cuatro patas.
Este Sensacional D ya vio Watchmen, la adaptación al cine del maestrazo Zack Snyder, y recomienda al mundo inscribirla de ya entre las mejores adapataciones de un cómic de todos los tiempos. Zack Snyder logró lo imposible: ser fiel casi al 100 por ciento a la obra maestra del maestrazo Alan Moore. Diez y nota.
Don’t worry. Won’t insult legendary underworld solidarity by suggesting you surrender name without torture.
Walter Kovacs, Rorschach
Alan Moore y Dave Gibbons, Watchmen (1987)
La hora está más próxima: será el 06 del 03 del 09. Una alegoría numérica para una obra sinónimo de la complejidad. Dejamos otro video para beneplácito de los adictos a la obra maestra de Alan Moore (V for Vendetta, Swamp Thing, The Killing Joke, Albion, From Hell), ilustrada por Dave Gibbons. Son 3:09 minutos, sinónimos de emoción. Son los tres minutos que se proyectaron en la San Diego Comicon de 2008. En Sensacional D seguimos contando los días.
A la manera del fundamental Year One de Batman, en el que Frank Miller reconstruyó el origen y las motivaciones del Hombre Murciélago, Mark Sable y Jesus Saiz acaban de publicar en dos tomos el Year One de Two Face, una historia que corre en paralelo con los hechos de The Long Halloween, la novela gráfica de Jeph Loeb y Tim Sale sobre el Hombre Murciélago.
La historia de Sable y Saiz retrata la capacidad de Two Face de congregar la maldad más ominosa, mientras se descubren los vericuetos psicológicos de la personalidad de Harvey Dent. Vale la pena echarle un vistazo: una trama violenta, de policías, gángsters y fantasía.
Por estas fechas se cumplen 20 años de la primera publicación de la novela gráfica The Killing Joke, escrita por Alan Moore (Watchmen, The League Of Extraordinary Gentlemen, Lost Girls) e ilustrada por Brian Bolland (Judge Dredd, Spiderman, The Actress & The Bishop). Aprovechamos nuestra andanada ñoña, plagada de cómics, para postear como parte del aniversario del Sensacional D una nota sobre uno de los cómics fundamentales.
Esta obra de Moore, para el sello DC Comics, se publicó el mismo año en que el escritor británico ganó el Premio Hugo por Watchmen: 1988. Después vino el cambio de las reglas del galardón para evitar que otra obra gráfica se adjudicara un premio de literatura de ciencia ficción. Pero eso es otra historia.
En The Killing Joke encontramos a dos personajes envueltos en sus propias manías y preocupaciones: Batman parece atravesar una crisis de edad, preocupado por el futuro de su eterna enemistad con el Guasón. El Guasón también parece meditabundo y ansioso por probar sus teorías sobre la línea que separa la razón de la locura.
The Killing Joke muestra los orígenes del Guasón, un personaje cuya historia siempre ha sido un misterio en la saga del murciélago, incluso para el propio Batman:
“I don’t know him, Alfred. All these years and I don’t know who he is any more than he knows who I am. How can two people hate so much without knowing each other?”
Eso se pregunta el Hombre Murciélago al comienzo de esta novela gráfica de 46 páginas. Y el lector encuentra respuestas, algunas que dan claridad al pasado de The Joker (dan oscuridad, sería el término más exacto en esta brutal historia).
Este cómic formó parte de los materiales entregados al fallecido Heath Ledger para la interpretación del Joker en The Dark Knight, la cinta que convirtió en leyenda al actor de 28 años. Para Tim Burton, fue un documento básico para su interpretación de Batman al cine:
“I was never a giant comic book fan, but I’ve always loved the image of Batman and The Joker. The reason I’ve never been a comic book fan —and I think it started when I was a child— is because I could never tell which box I was supposed to read. I don’t know if it was dyslexia or whatever, but that’s why I loved The Killing Joke, because for the first time I could tell which one to read. It’s my favorite. It’s the first comic I’ve ever loved. And the success of those graphic novels made our ideas more acceptable”.
La edición de aniversario ya está a la venta y contiene una introducción de Tim Sale, ilustrador de otros números de Batman y responsable del arte en la serie de televisión Heroes, además de un brevísimo cómic de Brian Bolland donde una persona bastante buena decide hacer algo bastante malo: matar a Batman.
—Uuugh… Somebody… please… tell me what I’m doing here…
—Doing? You’re doing what any sane man in your appalling circumstances would do. You’re going mad [...] Madness is the emergency exit… you can just step outside, and close the door on all those dreadful things that happened. You can lock them away… forever.
Conversación entre el comisionado Gordon y The Joker