David Lynch, el anti-crooner
¿Un disco de David Lynch? No debería extrañarnos, pues el cineasta siempre ha estado muy involucrado en los soundtracks de sus películas, ya sea componiendo algunos temas (y letras) junto a su fiel escudero Angelo Badalamenti o al lado de otros colaboradores como Julee Cruise o Marek Zebrowski. Recientemente, también hizo equipo con Sparklehorse y Danger Mouse en el proyecto colectivo y multidisciplinario Dark Night of the Soul.
Ahora se aventuró a un disco completo, de la mano del ingeniero Dean Hurley, y el resultado es extraordinario. Algunos de los temas son parecidos a sus filmes: misteriosos, ricos en texturas y recovecos siniestros, y elaborados con el clásico sonido lyncheano de taberna maldita (es el caso del “Crazy Clown Time”, que da título al álbum); pero otros nos transportan a atmósferas que parecerían ajenas al cineasta, como “Good Day”, una canción electrónica que sorprende gratamente y que es de las mejores del disco. Igual sucede con “Strange and Unproductive Thinking”, una letanía robotizada e hipnotizante en la que lo mismo divaga sobre el nuevo pensamiento futurista, que sobre el dolor y los traumas asociados a los problemas dentales.
La letras convocan presencias habituales en la imaginería lyncheana: el fuego, la oscuridad, los ángeles, la carretera, el viento, el bosque, pero éstas adquieren una dimensión aún más extraña pues casi todas las canciones están interpretadas por el propio Lynch (a excepción de “Pinky´s Dream”, cantada por Karen O). La voz del cineasta es el principal protagonista del disco, la que da atmósfera a la música -y no al revés-; ya sea distorsionada, susurrada, forzada a lo agudo y lo nasal o incluso en un tono de simple balada.
David Lynch representa al anti-crooner. No pretende sonar cool ni seductor. Sus canciones funcionan como sueños de los que uno despierta desconcertado, porque no sabe qué fue exactamente lo que soñó. Quizá se trataba de una pesadilla o un enigma, pero para averiguarlo no queda otro remedio que volver a cerrar los ojos.
En la mencionada “Pinky´s Dream”, la letra dice: what do you see? / find now the road… De algún modo, toda la obra de Lynch (sus filmes, videos, pinturas y ahora su disco) se resume en dicha frase. En su arte no hay manual, ni respuestas. Mucho menos lógica. Él nunca será un guía. Sólo nos muestra el camino para que nos perdamos.
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Categoría: citas, música | Tags: música Comentario »
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