Influyentes, según Forbes

La revista Forbes, famosa entre otras cosas por su listado anual de las personas más acaudaladas del mundo, presentó hace unos días una compilación de los 25 usuarios de Internet más influyentes en la red. Más que por los personajes que presenta —todos estadunidenses—, el listado es relevante por las áreas de influencia y los orígenes de estos “influyentes”. Se trata, en su mayoría, de reporteros metidos a bloggeros: uno de los más famosos es Matt Drudge, quien destapó las relaciones sexuales entre el ex presidente Bill Clinton y Monica Lewinsky, ex becaria de la Casa Blanca. También está un corresponsal de guerra que, después de entregar notas para las televisoras ABC, NBC y CNN, en 2006 colaboró con Yahoo.news.
A pesar de su restringido prestigio, Estados Unidos, estos “influyentes” demuestran que sus sitios pueden ser más consultados y socorridos que una cabecera formal (periódicos, televisoras, estaciones de radio o incluso universidades). La metodología del listado no deja dudas sobre la fiabilidad de los seleccionados, entre los que se encuentran “estrellas” de la página de videos YouTube, comentaristas de espectáculos, expertos en tecnología, una sexóloga y dos empresarios, uno de ellos creador de Wikipedia.
Se trata de una cultura en y desde la red que puede modificar patrones de conducta en los medios tradicionales. Forbes registra el caso de Mark Lisanti, cuyo blog inspiró un comercial de la NBC en 2006. Un experto consultado por la revista, Kyle Bunch, del sitio Blogebrity.com dedicado a medir la fama de los bloggeros, explica muy claro el fenómeno: se debe a que los usuarios de Internet se sienten más próximos al nuevo medio, pueden interactuar con el responsable y saben que son tomados en cuenta; sus opiniones influyen en los “influyentes”.
La presentadora de televisión Amanda Congdon, cuyo sitio —auspiciado por ABCNews— aparece en el número 8 de Forbes, pone énfasis en que ella es famosa sólo en Internet y “no en el mundo real”, puesto que muchísima gente aún no sabe lo que es un blog o un podcast. Tiene razón. Aunque también es cierto que los blogs, los podcasts y toda esa fauna de espacios creados por gente común no esperarán a que todos se pongan las pilas y exijan su lugar en la red. Los 25 de Forbes ya empezaron, ¿en México, quién se apunta?

Publicado en: Dios Ameba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>