La gran Marianne

La de voz ronca y llegadora, la actriz de carácter, la ex novia más guapa de Mick Jagger, la ex amante de las anfetaminas, la admirada londinense de 62 años. Todo eso y más es Marianne Faithfull, la reconocida artista que ha retornado a la esfera de la música en medio de una merecida celebración. Resulta que en octubre de 2007 le fue detectada la hepatitis de grado C, enfermedad considerada hasta mortal en la gran mayoría de los casos. Ella lo sabía. Así que sin esperar una recuperación definitiva y oponiéndose al reposo que le sugerían los médicos, Faithfull se metió al estudio para grabar un nuevo álbum en diciembre de aquel año, que quedó listo en un par de semanas. Los pronósticos sobre su cura eran alentadores, y por fortuna sanó en la segunda mitad de 2008, temporada en la que decidió publicar Easy come, easy go, cuya primera edición, sólo disponible en Europa, consistió en un compacto o acetato con diez cortes. Fue una especie de adelanto, y más que nada un motivo para hacer fiesta por la vuelta a la vida de la gran Marianne.

El álbum en forma, el doble, con 18 canciones más el DVD, salió a la venta el pasado 17 marzo en todo el mundo. De inmediato, un amplio sector de la crítica especializada lo colocó entre lo mejor de 2009. Incluso Pitchforkmedia, uno de los sitios cibernéticos más difíciles de roer en asuntos musicales, le otorgó calificación de 7.5, una cifra altísima para sus pocas pulgas.

Con sólo ver los nombres de los participantes, el disco apantalla. Keith Richards, Nick Cave, Jarvis Cocker, Rufus Wainwright, Antony Hegarty, Teddy Thompson y Cat Power son algunos de los invitados, una mecánica que doña Marianne ha implementado en otros de sus álbumes recientes, como Kissin’ time (2002), donde colaboraron Beck, Dave Stewart y Billy Corgan; y Before the poison, con aportes de PJ Harvey y Damon Albarn. Además, para esta ocasión, su banda base la integraron Barry Reynolds, Greg Cohen, Marc Ribot, Jim White y Robert Burge, toda una selección ideal de jazzistas-músicos de estudio, que cualquier vocalista desearía tener a la mano.

En el audiovisual, Marianne explica los motivos que la condujeron a elegir los 18 temas, firmados, entre otros, por rúbricas importantes como las de Duke Ellington, Bessie Smith, Randy Newman, Morrisey y Smokey Robinson, compositores que  han influenciado la música y la vida de Faithfull. ¿Y a qué suenan sus covers? En una palabra, Easy come, easy go es blues y del fino, de principio a fin. Yo también ya le di su lugar en lo más recomendable de lo que va del año. Descárguenlo aquí y lo comprobarán.

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La gran Marianne fue publicada el March 27th, 2009 a las 1.25am y está archivada como discos . Esta nota no tiene comentarios . Puedes seguir cualquier respuesta con RSS 2.0 Feed .

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