
Portada de Alex Ross y Dale Eaglesman para SJA 1
Al más puro estilo Watchmen, y con un nada despreciable tufo vintage, la casa editorial DC Comics ofrece, después de mucho tiempo, un buen tema de conversación además de Batman. Sociedad de la Justicia de América, escrito por Geoff Johns y dibujado por Dale Eaglesman, es publicado en español por Vid y vale la pena hablar al respecto.
Es cierto, la herencia de Alan Moore (santón de la historieta contemporánea y archirreconocido autor de Watchmen, la novela gráfica que pronto, muy pronto ya, veremos en las pantalla de cine) es más que marcada. La diferencia es que Sociedad de la Justicia de América no comienza con algo o alguien que asesina superhéroes. El conflicto creado por Johns es una suerte de villanía de opereta: arranca con malos que, mortíferos y eficaces, se dan a la tarea de exterminar el linaje de los buenos muchachos. Una fabula ultraderechista que navega sobre la corriente de su propio sarcasmo.
El valor de SJA reside en la crítica abierta a los problemas que, desde su fundación, aquejan a Estados Unidos, y en la categorización un tanto cómica que hace de sus héroes y sus enemigos: sólo de esa manera se podría concebir a una superheroína a quien se describe como “una norteamericana pura muy dinámica” y a un grupo de supermalos que, con suásticas en el pecho, son dignos discípulos del Tercer Reich.
Los personajes llevan más allá la trivialización que algunos autores han hecho de los universos de DC Comics y Marvel (por ejemplo, las sagas The Authority o The Ultimates, que con la pluma de Mark Millar renovaron el cómic anglosajón). Pero que no queden dudas: en SJA la genealogía de los paladines de la justicia parte de Superman, Batman y la Mujer Maravilla. Lo interesante es que, inmediatamente, salen de escena y encargan el entrenamiento de los nuevos reclutas del bien al primer Flash, al Linterna Verde original y a Wildcat (cómico personaje que es a los gatos lo que Batman a los murciélagos).
Deliciosos todos, los protagonistas de SJA son una tropa de supermanes, batmanes y mujeres maravilla: una orgía surrealista y endógama fantástica. Estos héroes olvidados del noveno arte lucen trajes ridículos en los que abundan las estrellas, los rayos, los antifaces y los colores de la bandera estadunidense. Y sus poderes son, como los disfraces, tontos hasta la médula: del “tercer hombre más inteligente del mundo” a Hourman, el sujeto que adquiere superfuerza “una hora a la vez” (para lo que se vale de un reloj de arena en el pecho), llegamos al doctor Pieter Cross, a quien se presenta como “cirujano superhéroe”. Fascistoide y compleja, la trama tejida por Geoff Johns recuerda al mejor Alan Moore y se estrella de frente contra lo hecho por Mark Millar (Civil War) y Warren Ellis (The Authority). El Disco Roboto le seguirá la pista, aunque el numero tres de la saga –ya va por el sexto– no se encuentre ni en puestos de revistas ni en las tiendas de cómics. Sniff.