Un graffiti de Seak (www.seakone.com) en La Paz y Federalismo
Guadalajara se ha transformado en un ciudad propicia para el arte urbano y cada vez son más los valientes que, por medio del graffiti, el esténcil y los stickers, obsequian sus imágenes al populacho. La ciudad es una galería viviente en la que cualquiera puede entrar, opinar y hacer de crítico de arte. En este Disco Roboto, cómo no, hablamos al respecto y, de paso, soltamos algunos disparates ad hoc. El video que ilustra el final de este post es una obra del artista italiano Blu, sobre el cual el señor Idígoras y el Dr. Maligno hablan, en este podcast, con singular alegría. Pásele, que no cuesta nada.
Un video nuevo de Blu. No tiene la calidad de los anteriores, pero demuestra, de principio a fin, la valía del artista italiano. Y ya. Las imágenes dicen, ni modo, más.
Me encontré con esta joyita en YouTube. Es un video realizado en Berlín, en noviembre de 2008, que muestra al artista italiano Blu en plena acción. Más allá de la animación del trabajo en plena calle, sorprende el resultado final: el graffiti, inmenso, de un hombre sin rostro, encadenado al tiempo, que se anuda la corbata. Sin duda, esta nueva obra de Blu bien serviría para ilustrar un libro, cualquiera, de Michel Houellebecq.
Con el pretexto de la facilidad que brindan las nuevas tecnologías en la comunicación global, hay quienes utilizan YouTube para ingresar, regularmente, nuevas muestras de imbecilidad en el registro de la humanidad. Mientras algunas personas publican falsos videos musicales, hórridas caídas y hasta ilustrados y coloridos insultos al respecto de cualquier cosa, artistas como Blu aprovechan los recursos del siglo XXI para difundir creaciones que —si apuran las tuercas de este Disco Roboto— bien podrían competir —y ganar— en los más prestigiosos festivales de arte audiovisual.
De Blu se sabe más bien poco. Es un joven artista callejero italiano que ha trabajado en distintas ciudades, tanto de América como de Europa, y cuya expresión primigenia es el graffiti. En mayo de este año, el creador colgó en Internet —por medio de su página (www.blublu.org) y YouTube— un video que sólo se puede calificar como revolucionario. Con el título Muto, este cortometraje que dura siete minutos con 26 segundos seduce desde el principio: no por nada el 8 de junio pasado el diario español El Mundo lo presentó, en su sitio web, como la recomendación de la semana.
Las paredes no hablan, pero son caminos por los que el graffiti puede transitar a sus anchas. Eso lo entendió Blu y, de la suma del tradicional stop motion y las pintas callejeras, creó Muto: trabajo que, filmado en Buenos Aires (Argentina) y Baden (Alemania), va en camino de convertirse en todo un clásico de Internet y del arte contemporáneo en general. Realizar un mural en la calle es, de por sí, difícil. Animarlo sonaba, antes de Blu, imposible: horas y horas de trabajo, metros y metros de paredes y suelos en exteriores e interiores —¡en dos ciudades muy distantes!— dieron como resultado una completa y verdadera obra de arte.
El trabajo del italiano es preciosista. En Muto, todo comienza con un ladrillo que se llena de pintura blanca y escurre la imagen de un hombre-pulpo sin cabeza que, en su recorrido por Buenos Aires y Baden, se transformará intempestivamente en un grupo de muelas que corre en manada, insectos desastrosos y cabezas explosivas. Una belleza, para terminarlo de decir. Que otros sigan subiendo estupideces a Internet: con este video, Blujustifica la existencia de la red global (YouTube ncluido) y, de paso, da una bofetada a quienes sostienen que el graffiti nunca producirá grandes obras de arte.