Gokú
Al lado de Los caballeros del zodiaco y aprovechando lo construido por el Astroboy de Osamu Tezuka, Dragon Ball marcó una época al despertar, en México, el interés masivo por el anime y el manga. Luego del éxito suscitado por la serie de Akira Toriyama a principios de los noventa, las cadenas de televisión dejaron de mirar solamente hacia Estados Unidos y Vid se convirtió en la primera editorial nacional que apostó por la publicación de historietas japonesas. Todo gracias a ese personaje con cola de simio llamado Gokú.
El próximo 9 de abril será histórico para quienes, como este Disco Roboto, son seguidores de las aventuras del hijo predilecto del planeta Vegeta. Ese día se estrenará la primera película oficial de Dragon Ball y, buena, mala o regular, marcará una época para el personaje creado por el señor Toriyama. La cinta, dirigida por James Wong, mostrará a Gokú en su fase juvenil, interpretado por Justin Chatwin, y contará con James Marsters (Buffy, la cazavampiros) como Piccolo.
Es bien sabido que la obra más sólida de Akira Toriyama se ubica en la primera saga de Dragon Ball –tanto en el manga como en la serie de dibujos animados–, con Gokú como un niño que sale a descubrir un planeta lleno de sorpresas, magia y guerreros poderosos al lado de la lindísima Bulma. La serie se convertiría luego en Dragon Ball Z (una división que no existe, por cierto, en la historieta), con peleas interminables y algunas veces aburridas. Al final, con Dragon Ball GT, Gokú volvió a recuperar el encanto de la niñez y la inocencia de sus periplos en la búsqueda de las siete esferas del dragón.
En 1989 se produjo en Taiwan la primera cinta live action de Gokú, pero sin el consentimiento de su creador. La historia es bastante chafa (para decirlo pronto) y no hace justicia ni al manga ni al anime. Y eso es, precisamente, lo que algunos temen que suceda con el largometraje de James Wong, titulado Dragon Ball Evolution, que al parecer no respeta el imaginario de Akira Toriyama ni la relación entre sus personajes. De ser así (y el tráiler de la película es un presagio bastante funesto), la nueva versión gringa será otro fracaso en la búsqueda por llevar al cine, con actores reales, al niño guerrero y a su dilatada tropa de amigos. Y aunque todo indica que el asunto saldrá mal, este Disco Roboto cruza sus falanges metálicas para que no sea así.
Nota: artículo publicado hoy en el diario Público-Milenio







