Categoría: prensa


¿Por qué importa el periodismo?

Enero 24th, 2010 — 7:42pm

El 16 de julio de 2009, Lionel Barber, director del Financial Times, ofreció esta conferencia en medio del debate internacional sobre el cobro de contenidos en internet. La respuesta de Barber es simple: sí, la industria de la información debe explorar otros modelos y cobrar por el contenido publicado.

No encontré la conferencia en español, y como la considero bastante buena, se las ofrezco aquí. La original, en inglés, la bajé de Press Gazette y la foto la publicó The Guardian. El motivo de la charla de Barber fue un encuentro de la Media Standards Trust en la Academia Británica.

¿Por qué importa el periodismo?

Por Lionel Barber

Vivimos los mejores y los peores tiempos para ejercer como periodista, especialmente si se es un periodista de negocios. Los mejores, porque nuestra profesión tiene una oportunidad única para informar, analizar y comentar la crisis financiera más grave desde la Gran Depresión de 1929. Los peores, porque el negocio de las noticias está sufriendo el impacto cíclico de una profunda recesión y los cambios estructurales impulsados por la revolución de internet.

Estos factores han producido una desaceleración en algunos sectores, especialmente en la industria periodística. La semana pasada, durante un viaje a Colorado y el Valle del Silicio, fui sometido a un alud de preguntas sobre la salud del Financial Times. El FT se encuentra en un momento perfecto, respondí, ante la sorpresa de algunos. Un distinguido reportero del New York Times no quedó convencido: “Estamos todos en el mismo barco”, dijo, “y al menos nos vamos a hundir todos juntos”.

Esta noche mi tarea no es presidir un velorio, sino abogar por el periodismo y explicar por qué una prensa libre tiene un papel vital en una sociedad democrática. También me gustaría ofrecer algunos consejos para el futuro, destacando los desafíos que enfrentan los que ahora llamamos “medios tradicionales” y hacer algunas consideraciones de por qué el buen periodismo no sólo puede sobrevivir sino incluso prosperar en la era digital.

Permítanme comenzar con una nota personal. Mi padre Frank Barber fue periodista durante 51 años. Dejó la escuela a los 15, sin otras habilidades que su fuerte deseo por superarse. Comenzó de copy boy en el Leeds Weekly Citizen. A partir de ahí se abrió camino por el Yorkshire Evening News, el News Chronicle de Londres, el Sunday Times y la BBC World Service, como subeditor, corresponsal extranjero y comentarista. Debió contagiarme su pasión por el periodismo: hace poco más de 30 años, comencé como practicante en el Scotsman de Edimburgo y mi hermano hizo lo mismo, cuatro años después, como aprendiz en Reuters en Londres y Nueva York.

Antes de caer en la nostalgia, debo subrayar que en la casa de los Barber había poco espacio para teorizar sobre el periodismo. Quien preguntara “¿Por qué importa el periodismo?” habría sido visto con asombro, cuando no con desprecio. Nuestra vocación por el periodismo y la palabra impresa fue instintiva, no calculada. Como Frank habría dicho: “Escribo, luego existo”.

Treinta años después, como ha reconocido el Media Standards Trust, hay que volver a los principios y abogar por el periodismo. En parte porque la recesión e internet están socavando el modelo de negocio que ha mantenido al periodismo desde finales del siglo XIX. Internet ha alterado los flujos de ingresos y está derrumbando drásticamente las barreras para ingresar al negocio de las noticias. Como señaló The Economist: “El negocio de vender palabras a los lectores y vender lectores a los anunciantes, que ha sido su labor en la sociedad, se está cayendo a pedazos”.

Aún más importante, internet es un reto para nuestra concepción del ejercicio periodístico. Para algunos, la revolución digital representa libertad: una ruptura decisiva del oligopolio de los viejos medios de comunicación hacia un mundo más democrático, más innovador y con una mayor participación cívica. Para otros, esta revolución es un cambio profundo en la manera en que las personas se relacionan con las noticias. Se amenaza con socavar el papel de los medios como intermediarios de confianza o guardianes entre el público y las autoridades, como lo han sido en nuestras sociedades democráticas. Éste es un tema que abordaré más adelante.

Democracia

El británico Lord Northcliffe, magnate editorial y fundador del Times y el Daily Mail, entre muchos otros periódicos, una vez declaró que “noticia es lo que alguien, en algún lugar, quiere suprimir; todo lo demás es publicidad”. Esto tiene más de un grano de verdad, pero debemos tener cuidado de no idealizar el negocio de las noticias. Tenemos que ser concientes de sus limitaciones, así como de su valor intrínseco.

Como escribió el ensayista estadounidense Walter Lippmann en su obra seminal Opinión pública, los periódicos no tratan de echarle un ojo a todo lo que hace la humanidad. Por su propia naturaleza, las noticias son selectivas, dependen de los editores y del gusto de los lectores. Como observó Lippmann: “La prensa es como el haz de un reflector que se mueve sin descanso, sacando un episodio y luego otro de la oscuridad a la visibilidad”. En otras palabras, debido a su gran selectividad —literalmente, su parcialidad—, noticias y verdad no son necesariamente la misma cosa.

La democracia y el periodismo tampoco son sinónimos. En la antigua Grecia no existió el periodismo. El periodismo británico evolucionó bajo una monarquía constitucional. El de América, que operó bajo un poder monárquico y colonial, precedió a la democracia. Pero como Michael Schudson ha observado en su excelente libro ¿Por qué las democracias necesitan de una prensa incómoda?, “donde hay democracia, o cuando hay fuerzas dispuestas a llevarla a cabo, el periodismo puede proporcionar diferentes servicios para ayudar a establecer o mantener un gobierno representativo”.

¿Cuáles son esos servicios y por qué importan? Una vez más, me pongo en deuda con Schudson para el establecimiento de algunas categorías fácilmente comprensibles. En primer lugar se encuentra la función de informar a la ciudadanía. Esto es primordialmente educacional, otorgar herramientas para la toma de decisiones políticas y participar en el autogobierno. Por lo tanto, para recurrir otra vez a la imagen de Lippmann: “Las noticias nos dicen cosas que de otra manera no sabríamos”.

Tal periodismo “informativo” toma muchas formas diferentes: puede ser una entrevista con un empresario o un político, el informe de una audiencia judicial o el debate en la Cámara de los Comunes, o incluso un despacho de la primera línea de una guerra. El punto esencial aquí es que el periodismo informativo permite a los ciudadanos tener contacto indirecto con las personas del poder o las instituciones del Estado, para comprender mejor cómo funciona la sociedad, tanto en beneficio propio o en contra.

La notificación de casos judiciales penales, por ejemplo, refuerza la conciencia pública sobre la capacidad del Estado para proteger a sus ciudadanos a través del sistema de justicia. Esa información es intrínseca a la sociedad civil. Por eso debería preocuparnos la desaparición de los periódicos locales que tradicionalmente dedicaron mucho esfuerzo y espacio a la cobertura de los tribunales de justicia locales y, de hecho, del gobierno local.

La segunda función del periodismo en una democracia es la de vigilancia. El periodismo de investigación —en oposición al informativo— es, por su naturaleza, un periodismo de confrontación. Su objetivo es evitar los abusos de poder y exponer la conducta inmoral, no ética o ilegal de los organismos o las personas. La tradición de investigar se remonta a los inicios del siglo XX, cuando los periodistas entonces considerados a sí mismos sensacionalistas expusieron las iniquidades sociales y la corrupción en las grandes ciudades de Estados Unidos. El periodista de investigación es un contador de verdades con estilo propio, intrépido frente a la censura oficial y con la conciencia de que los ciudadanos en una democracia tienen el derecho de mantener a raya a la gente poderosa.

Con mucho, el ejemplo más famoso de periodismo de investigación es el escándalo Watergate. Lo revelaron, entre otros, dos periodistas del Washington Post, Bob Woodward y Carl Bernstein, y terminó con la renuncia del presidente Richard Nixon. En retrospectiva, el Watergate pudo ser, al mismo tiempo, una maldición o una bendición para el periodismo norteamericano. La película Todos los hombres del presidente, inspirada en el Watergate, hizo célebre un ideal periodístico al que muchos aspiran. Pero también pudo motivar a una generación de cínicos con poca fe, o ninguna, en las instituciones políticas norteamericanas. Pero ésa es otra historia.

Gastos

Más cerca de casa, el ejemplo más reciente fue la exitosa publicación en el Daily Telegraph del abuso sistemático en los gastos parlamentarios. Me quito el sombrero por el Telegraph y el editor Will Lewis, un ex colega de FT, por su búsqueda valiente y diligente de una historia innovadora. Muchos detalles del gasto parlamentario nunca se habrían conocido y habrían permanecido ocultos por nuestros representantes electos en la Cámara de los Comunes. Y a pesar de que la fuente —en este caso un disco de computadora— fue adquirida a cambio de dinero, existen pocas dudas sobre el interés público de la historia.

Por el contrario, la intervención de teléfonos realizada por el News of the World plantea graves interrogantes sobre la práctica del periodismo y el interés público. News International, propietaria del News of the World, así como el Sun, Times, Sunday Times y el Wall Street Journal, sigue considerando la intervención telefónica como una operación aislada, incluso después de que ésta llevó a la cárcel a uno de sus ex corresponsales británicos. También es preocupante la noticia de que News International, en secreto, pagó a al menos una víctima del hackeo 700,000 libras en compensación, según reveló The Guardian.

Como The Guardian señaló acertadamente, la prensa no puede esperar inmunidad ante las preocupaciones de la gente por el acceso a bases de datos y la información personal, ya sea grabaciones de circuito cerrado, expedientes médicos, cédulas de identidad o teléfonos móviles. Más importante todavía: la prensa tiene que ser muy cuidadosa ante el peligro de ponerse por encima de la ley —en este caso, la Regulation of Investigatory Powers Act 2000 (bajo la cual el reportero del News of the World fue encarcelado) o la Data Protection Act 1998—. La ley hace una defensa del interés público que puede ser invocada en los tribunales, pero ésta se haría añicos ante los jurados si el público supone que la prensa trabaja a partir de la intrusión de la intimidad. Por otra parte, el equilibrio entre la intimidad y las leyes contra la difamación —que podrían ser un obstáculo más grande para el periodismo de investigación serio— deben ser revisadas.

La tercera función del periodismo es el análisis. Explicar un caso complicado o un proceso de una manera comprensible. Sin la intención de convertir esta conferencia en un anuncio del Financial Times, debo decir que nos enorgullecemos de nuestro periodismo de análisis —y la crisis financiera mundial nos ha dado un gran escaparate para hacerlo.

Desde el principio, la crisis mostró un alto grado de complejidad. Exigía un sofisticado entendimiento de los mercados de crédito y de los riesgos del apalancamiento financiero y el uso de deuda para complementar la inversión. Gracias al reporteo de Gillian Tett, nuestra editora de mercados de capital, el FT pronto tomó ventaja en la cobertura de la crisis. También nos benefició nuestra red mundial de corresponsales, con capacidad de informar y analizar los hechos al momento de ocurrir: desde el descalabro de los oligarcas en Rusia, las intervenciones monetarias sin precedentes de la Fed, del Banco de Inglaterra y del Banco Central Europeo, el rescate de Dubai en el golfo Pérsico, y la abrupta caída en el crecimiento económico en China. El punto a tener en cuenta, por supuesto, es que los el periodismo de análisis, sobre todo con una historia mundial, cuesta mucho dinero.

La cuarta función del periodismo en una democracia es lo que Schudson define como la empatía social. El buen periodismo, ya sea en forma impresa, en la televisión o en la radio, puede dotar a los ciudadanos de un sentido más profundo de su comunidad. La cobertura de la educación, la medicina y la religión podría ser descrita como de alta empatía social. Los restaurantes, los coches, las celebridades (piénsese en los funerales de Michael Jackson, cubiertos por todas las principales cadenas de televisión en Estados Unidos), podrían encajar en el extremo inferior. Un ejemplo más elocuente —y uno del que fui testigo de primera mano— fue la cobertura de los atentados del 11 de septiembre y sus secuelas. Lo más memorable fueron los retratos del New York Times de cada una de las víctimas en las Torres Gemelas, con el título “El reto de una nación”. Fue periodismo norteamericano en su mejor forma.

La quinta función es la de servir como un foro público. La forma más básica en la prensa es el espacio para las cartas al director. Una innovación más reciente, que comenzó en Estados Unidos en la década de 1970, fue la creación de la “op-ed”. Esta página —que por lo general acompaña las páginas de cartas y de artículos y editoriales— no sólo es un foro para los escritores de casa, sino también para columnistas invitados y expertos que ofrecen una variedad de puntos de vista sobre problemas actuales. La radio y la televisión también pueden desempeñar un papel importante, aunque la creación de los “talk shows” no haya mejorado la calidad del discurso público. Más importante, internet ha masificado el concepto de foro público, permitiendo a los lectores comentar y opinar sin la mediación de los medios tradicionales. Volveré a este tema en breve.

La opinión pública

La última función del periodismo es la de movilizar a la opinión pública, ya sea por razones partidistas o no. Grandes campañas pueden cambiar la historia y las leyes. La incansable campaña del Times, bajo la dirección de Thomas Barnes, para la aprobación de una Ley de Reforma estableció el camino hacia el sufragio universal. La campaña del Sunday Times para llevar a los autores del atentado de Omagh a la justicia es un testimonio más reciente de la valentía y la persistencia de directores y periodistas. Las recientes campañas para prohibir las bolsas de plástico, detener la introducción de las tarjetas de identificación o imponer la rendición de cuentas de Haringey por los servicios sociales en el caso Baby P, han tenido una influencia directa sobre el gobierno británico.

Varias de las categorías que he indicado son complementarias o coincidentes. El periodismo de guerra, por ejemplo, puede ser a la vez informativo y de investigación. Piensen en la masacre de My Lai o los abusos en la prisión de Abu Ghraib y recuerden la advertencia de Philip Knightley de que a menudo la verdad puede ser la primera víctima de la guerra. El periodismo de investigación también puede abanderar una campaña pública. Me vienen a la mente las historias sobre la talidomida del Sunday Times. El valor de este periodismo se hace aún más claro cuando echamos un vistazo a los países en que esas mismas actividades están prohibidas o severamente restringidas.

Por ejemplo, frente a todos los avances económicos y sociales impresionantes en China en la era post Mao, existen límites tangibles a la libertad de prensa y el intercambio de información. Las autoridades son muy sensibles de la cobertura a la disidencia en cualquier forma, ya sea el Falun Gong, los separatistas tibetanos o las familias quejándose de la laxitud de las normas de construcción después del terremoto de Sichuan. Existe un caso en que las autoridades retiraron sin explicación un perfil de 3,500 palabras del presidente Hu Jintao publicado en el Financial Times. Después se nos informó que los censores de Pekín no estaban conformes con una referencia al papel anterior de Hu como jefe del partido en la Región Autónoma del Tíbet.

En Rusia, la extensión del control estatal sobre los medios durante la era Putin y la eliminación gradual de los periódicos de propiedad privada han creado un clima de autocensura que recuerda la era soviética. El periodismo crítico se ha convertido en una ocupación peligrosa. Destacados periodistas, en particular Anna Politokovskya de la Novoya Gazeta y Paul Klebnikov de Forbes, han sido asesinados en represalia por sus reportajes sobre la guerra en Chechenia y la delincuencia organizada. Como el Comité para la Protección de Periodistas ha registrado, unos 20 periodistas han sido asesinados durante su trabajo en Rusia desde el año 2000.

En resumen: el periodismo importa no sólo porque es una manifestación de la disidencia, sino porque es una expresión de la pluralidad. Las sociedades abiertas no sólo toleran los puntos de vista alternativos, sino que entienden que los diferentes polos de opinión son el alma de una democracia sana, basada en un gobierno representativo. Por el contrario, las sociedades cerradas desean ejercer el control sobre los canales de información, ya que amenazan la legitimidad y el poder del gobernante o el partido gobernante. No es difícil imaginar cuál modelo es mejor.

En línea

Quisiera ahora referirme a internet y examinar la forma en que ha comenzado a transformar nuestra comprensión del periodismo. Tres cambios son dignos de destacarse. En primer lugar, los periodistas ya no controlan la información ni la recopilación de las noticias ni deciden qué es importante y qué no lo es. Gracias a la World Wide Web, los consumidores pueden, cada vez más, informarse de lo que quieren a través de muchas fuentes diferentes. La web permite a los consumidores vincularse, a través de las redes sociales, y crear sus propios intercambios de información, sin pasar por el filtro de los medios de comunicación tradicionales.

En segundo lugar, los ciudadanos se están convirtiendo en sus propios editores. Cuando buscamos en internet ya no somos consumidores pasivos de noticias. No estamos solamente leyendo historias sino que al mismo tiempo buscamos, como cazadores, respuestas a través de múltiples fuentes. Y aunque los agregadores de noticias son relativamente nuevos, como Google y Yahoo, representan un mundo de diferencia entre la palabra impresa del periódico o la palabra hablada de la televisión o la radio. Dispositivos como el teléfono móvil son los nuevos oídos, los ojos y la piel, con capacidad para tomar fotografías, grabar voces y responder al tacto en tiempo real.

En tercer lugar, internet ha puesto en duda la idea del periodismo como un contador de historias, en palabras de Tom Brokaw, el presentador de televisión estadounidense. Gracias al espacio ilimitado en internet, los sitios web de noticias pueden ofrecer documentos, antecedentes, líneas de tiempo, diapositivas, primicias en video y muchas otras formas de información que todavía no se inventan. La experiencia de los consumidores es más rica, más profunda y más rápida. Y esto ha incrementado enormemente la base de conocimientos de todo el mundo.

Este nuevo mundo digital es un reto y una enorme oportunidad para la prensa establecida. En el Financial Times, en el que hemos sido pioneros en el concepto de la sala de redacción integrada, los periodistas trabajan sin problemas para las versiones impresa y en línea. Segmentamos y armamos nuestra ofertas de noticias globales en los dos medios simultáneamente, las 24 horas. Vemos la web como un complemento esencial de nuestro negocio tradicional, el impreso.

También sabemos que el nuevo periodismo no está exento de deficiencias. Somos concientes de los riesgos de borrar la distinción entre lo que podría describirse como un periodismo “artístico” y otro de “mano de obra”. Por “artístico”, me refiero al periodismo que es propiamente verificado y que ha pasado por una serie de filtros para la precisión, el buen gusto y la legalidad.

El periodismo de “mano de obra” es muy diferente porque se basa principalmente en la opinión en lugar de en hechos comprobados. Podría adoptar la forma de los tweets de Twitter y los mensajes de Facebook en las calles de Teherán, los primeros esbozos de una gran noticia. Este periodismo se encuentra entre la comunidad de bloggers de todo el mundo, quienes cada vez tienen mayor influencia en la imposición de la agenda noticiosa.

Permítanme hacer una advertencia sanitaria. Los bloggers han revelado historias importantes y lo seguirán haciendo. Pienso en Mayhill Fowler, quien reveló las controvertidas opiniones de Barack Obama sobre armas y religión, durante las elecciones presidenciales de 2008. Más cerca, fuimos testigos de una gran primicia de Guido Fawkes, el blogger de Westminster, quien reveló que Damien McBride, un alto asesor del primer ministro Gordon Brown, había enviado mensajes de correo electrónico para proponer una campaña de calumnias contra el liderazgo del Partido Conservador.

Por otra parte, la mayoría de los bloggers no operan bajo las normas de quienes aspiran a un periodismo de calidad. A menudo se complacen con presentar los rumores como hechos, argumentando que los lectores pueden intervenir para corregirlos si están equivocados. Rara vez se dedican a la búsqueda de una noticia original: el pan y la mantequilla son la opinión y sus comentarios. Por su cultura de la inmediatez, frecuentemente les interesa más ser los primeros que estar en lo correcto. Y hay una buena razón para ello. En palabras de Michael Arrington, blogger de tecnología en California, “rápido es barato; exacto es caro”.

Tampoco quiero sonar extremista. El periodismo británico ha premiado la primicia y durante mucho tiempo ha borrado la frontera entre noticias y comentarios. El aumento de los bloggers puede ser el último suspiro de nuestra era de condescendencia, no sólo en la política, sino también en las costumbres sociales de Gran Bretaña, Estados Unidos y donde sea. No quiero decir que la web ha restado valor al periodismo. Por el contrario, ha creado oportunidades para mejorarlo. Las organizaciones noticiosas especializadas tienen la oportunidad de prosperar. La mediocridad se encuentra en más riesgo.

Repensar el modelo

Es vital que las organizaciones tradicionales aprovechen el poder de los nuevos medios para garantizar y demostrar que el periodismo de calidad puede prosperar. Esto requiere un dominio tecnológico, aunque no necesariamente en detrimento del legado de las empresas. Y también se requiere de voluntad para replantear radicalmente el modelo de negocio que ha mantenido al periodismo durante el siglo pasado o más.

Repensar el modelo puede llevar a terrenos peligrosos. The Washington Post se metió en problemas por la idea, mal cocinada, de ofrecer a los lobbyists encuentros con funcionarios de gobierno a cambio de dinero, aderezada por el hecho de que las reuniones tendrían lugar en casa del dueño del Post y en presencia de un editor y otros periodistas experimentados. El plan fue abandonado, después de los daños que causó a la reputación del Post como una empresa independiente y no como un broker.

Un camino mejor es que las organizaciones hagan lo que mejor saben hacer y se enfoquen en lo que las diferencia del resto. Lo mismo puede ser el deporte o la cobertura de celebridades, o simplemente una larga reputación de servir al hombre y la mujer común. Entender en qué se es especial, distintivo y original es el primer paso. El segundo es establecer una plataforma en línea capaz de cobrar por el contenido, ya sea por artículo o por un paquete de suscripción.

El FT ha sido pionero de un modelo en el que un número limitado de artículos se ofrece al usuario en línea como “degustaciones”, antes de que se le pida suscribirse. Registramos un aumento sostenido en los ingresos como resultado de esta estrategia de cobrar por la calidad y las noticias de nicho con contenido global, crucial en un momento de poca publicidad. Muchas organizaciones se están decantando por el cobro de contenidos, como el New York Times, que primero se había inclinado por el acceso libre. Todavía está en el aire cómo funcionan estos modelos y cuántos ingresos pueden generar, pero pronostico que en los próximos 12 meses casi todas las organizaciones noticiosas cobrarán por sus contenidos.

Sin nuevas fuentes de ingresos, el periodismo de calidad se marchitará. Quizá no imaginamos el precio que pagaremos. Un precio que debe medirse no sólo en puestos de trabajo, sino en algo más duradero y valioso. El periodismo forma parte intrínseca de las sociedades libres. Cierto, el periodismo no es perfecto, nunca lo ha sido ni lo será; por naturaleza regularmente es incómodo, sobre todo para el poder. Pero importa y lucharé por él hasta último momento.

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La normativa del Correo de Público-Milenio

Enero 19th, 2010 — 11:05am

El domingo 10 de enero, el Defensor del Lector de Público-Milenio, Juan Carlos Núñez, me hizo el honor de citar la investigación que realicé entre febrero de 2005 y agosto de 2008 para normar la participación de los lectores en la sección Correo.

Juan Carlos utilizó la investigación, con la que me titulé como licenciado, para su artículo “Insultos en Correo”, motivado por el reclamo de Luis González de Alba de una carta firmada por Alfredo Menchaca y Arcadia Lara, “en la que los lectores expresan su opinión en torno a la gestión de Felipe Calderón. La misiva comienza con un juego de palabras escatológico con el que se refieren al presidente y a su gabinete”.

Desde que terminé la investigación no había vuelto a sus páginas y, como todo, estoy convencido de que es perfectible: en su momento me sirvió para titularme de la Licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación por la Univa. Hoy creo que le hace falta una buena revisión, sobre todo después del acelere en las redes sociales de internet, que se mencionan en el documento, pero sin la profundidad y el alcance que ahora ostentan en México y, en particular, en Guadalajara (Facebook, Twitter, blogs).

Publico el documento, algo que debí hacer en agosto de 2008, cuando me titulé con Rubén Alonso, Yadira González y Sergio René de Dios Corona como sinodales. Espero que sea de utilidad para alguien. Si lo es, agradeceré muchísimo sus comentarios.

Éste es el link a un PDF y, si no quieren abrirlo, acá les va el índice de contenidos y la bibliografía desplegada.

Normativa del Correo de Público-Milenio

La imagen de este post es el escaneo de una postal enviada desde Puerto Rico. Una bonita historia de las muchas que viví como editor de la sección Correo. Puedes leerla aquí.

La elaboración de una normativa para la publicación de las cartas al director del Público-Milenio

Índice

Para leer más, da clic en el siguiente vínculo (el que dice Continue reading)

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Los tweets de la entrega del Premio Jalisco de Periodismo

Diciembre 9th, 2009 — 6:53pm

El formato es originalmente de Twitter, pero copio y pego aquí por si alguien quiere saber cómo estuvo la entrega del Premio Jalisco de Periodismo de hoy en el auditorio Pedro Arrupe del Iteso.

Publico los tweets originales de la cuenta @SensacionalD en orden descendente, del primero a las 12:10 horas, al último, a las 13:20, y agrego algunas ligas, para que conozcan los trabajos ganadores.

Aquí va:

En la fotito, tomada del sitio del Iteso, Jorge Valdivia recibe el Emisario, insignia del Premio Jalisco de Periodismo, de las manos del rector Juan Luis Orozco.

Estoy en la entrega del Premio Jalisco de Periodismo. Habla el rector del @iteso Juan Luis Orozco

“Los medios no son un instrumento para fines políticos particulares”: Juan Luis Orozco, rector del @iteso

“Los periodistas visibilizan al diferente, al discriminado, al que nadie quiere ver”, Juan Luis Orozco del @iteso

“Los periodistas son nuestros ojos y nuestra sangre… El Premio Jalisco es una responsabilidad”, Juan Luis Orozco del @iteso

Terminó el discurso de Juan Luis Orozco del @iteso Viene la entrega en las disrintas categorías.

Categoría Noticia, habla Jaime Barrera, de Milenio Guadalajara

“Casos de dengue no cuadran”, de Jorge Valdivia de Milenio Guadalajara. Categoría Noticia.

Habla Jorge Valdivia, editor: “Yo veía lejano ganar este premio, por mi labor como editor”.

“Como editor, mi tiempo para investigar es menor, porque nuestra labor pasa de las relaciones públicas a la gestión de personal”, Valdivia

Dictamen Categoría Crónica, con Jaime Barrera al micrófono.

“En la corrupción también hay clases”, de Jorge Gómez Naredo de La Jornada Jalisco

Habla Jorge Gómez, expresa agradecimientos.

“La censura de estos tiempos se ejerce con el dinero público, con el boicot publicitario donde también hay empresarios”, dice Naredo

Jaime Barrera anuncia la Categoría Entrevista: “Siempre fui loco”, entrevista con Lavolpe de Omar Fares en Milenio Guadalajara [por más que busqué no encontré la liga esta buenísima entrevista]

Omar Fares al micrófono en la entrega del Premio Jalisco de Periodismo

“Una vez más estoy aquí… El género que más disfruto es el de la entrevista, porque todos tenemos algo que decir”, Fares en @iteso

Roberto Ruvalcaba Barba anuncia la Categoría Radio: Isaura López y Pablo Rodríguez, con “La farsa mortal de la salud”

[sin publicación en línea: les dejo este audio que bajé de Notisistema con Isaura López en la premiación de hoy]

Isaura López y Pablo Rodríguez, de Radio Universidad, con otro premio relacionado con el dengue y la Secretaría de Salud Jalisco

“Estoy al pie del cañón y no esperando una llamada para dar seguimiento a una información”, Isaura López de Radio Universidad

Un poco mártir el discurso de Isaura. Pide aplauso de pie para Pepe Galindo, Jonathan Bautista y Alberto Gómez Reynoso

Aplauso por “morir en el cumplimiento de su labor de informar”. Oh.

Barrera anuncia la Categoría Reportaje Prensa Escrita: “Trepar a la bestia, una victoria pírrica”, de Eduardo González Velázquez de La Jornada Jalisco

Agradece a los migrantes centroamericanos que le confiaron sus historias y repudia la política migratoria de Felipe Calderón

Barrera anuncia la Categoría de Foto Fija para Chema Martínez de La Gaceta de la UdeG

Chema al mic: Ups, qué les digo. Me dieron 2 minutos…

“Saben ustedes a quién le deben algo: a ellos, a los que están tomando las fotos”

Chema baja y ofrece el premio a los fotógrafos en el auditorio del @iteso

José Antonio Fernández anuncia la Categoría Reportaje Televisivo a María Antonieta Flores por “Carriolas vacías”, de TVAbierta de la UdeG [no encontré el material en ningún sitio web, bien convendría distribuirlo por YouTube]

Flores Astorga al mic, agradeciendo en francés primero, en español después.

“Como esta realidad que denuncio se ha expresado tanto en español, pues ahora lo hago en otro idioma, para ver si ahora sí se escucha”

“Se trata de un negocio: que unas mujeres muy poderosas arrebatan niños para entregarlos a otras mujeres muy poderosas”, Flores Astorga

Mención honorífica en reportaje televisivo para Vanesa Robles, por “Érase una vez un río”

[da clic aquí para ver las cuatro partes del reportaje de Canal 6]

Fotografía en Movimiento para Eduardo Pérez Ramírez de la XEJB por “Educación migrantes 1″ [nada en línea]

Eduardo, de XEJB y la Secretaría de Educación, al micrófono para recibir el Jalisco de Periodismo en @iteso

“Es una hazaña la de los niños jornaleros que a pesar de todo van a la escuela”, Eduardo Pérez Ramírez

Periodismo Digital, para Alejandro Cabanillas de @informador por la cobertura de las elecciones de 2009

Cabanillas al mic: “Internet es el gran reto del periodismo… Los novatos son la nueva sangre del periodismo”

Cabanillas agradece a Carlos Álvarez del Castillo y a todos los jóvenes y colaboradores de @informador en línea

Mención honorífica para Rossana Reguillo de @magisrevista por el blog Diario de la Epidemia en Periodismo Digital

Y ora, el Jalisco al estudiante Fabián Ramírez de @iteso por “Trastorno límite de personalidad, una enfermedad incomprendida por la soc”

Fabián al mic: agradece al periodista Juan Carlos Núñez, su profesor, y a los doctores que guiaron su reportaje.

Y para cerrar la entrega del Premio Jalisco de Periodismo, el homenaje Despertador Americano para el recién fallecido David Negro Guerrero

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Soitu ha muerto

Octubre 30th, 2009 — 7:36pm

Fue breve, como casi todo lo bueno: apenas 22 meses de trabajo constante, pero con un impacto fenomenal: una comunidad adicta a seguir las noticias del equipo que encabezó Gumersindo Lafuente en el diario digital Soitu.es.

Tras su abrupta salida de la dirección de elmundo.es, Lafuente tardó un año en preparar su nueva aventura periodística, al lado de Borja Echeverría, Raúl Rivero y un entusiasta equipo de periodistas e ingenieros dispuestos a seguir al responsable de congregar a 9.9 millones de usuarios únicos en el periódico en línea de Carmen Iglesias. Todo, con el patrocinio financiero de BBVA, a través de Cidessa Uno.

El resultado fue Soitu, que se posicionó en el puesto 413 de España según el ranking de Alexa, con más de un millón de usuarios únicos mensuales. Las secciones de este ejercicio de diarismo en línea dieron cuenta de la diversidad de intereses de la Redacción de Soitu, más allá de los temas obligados como política, deportes y economía: Hartos del Coche, para abordar constantemente las innovaciones en la búsqueda de alternativas al transporte motorizado; I Love Publi, para hablar de publicidad, mercadotecnia y diseño, o El Descodificador, sobre el mundo de la televisión.

Soitu avanzó en la generación de widgets, con información sobre el clima, sorteos o la liga del futbol, y en la creación de una plataforma de red social parecida a Twitter, Utoi, que permite la publicación de 280 caracteres y embebe fotos y videos en el mensaje. (Acá, los mensajes sobre el cierre de Soitu en Utoi).

La noticia de su cierre, dado a conocer el 27 de octubre de 2009, me tomó por sorpresa: conocí Soitu a principios de año y lo consideré, desde el principio, un sitio de inspiración. La crisis económica de los periódicos me había llegado a los tobillos y barajaba las posibilidades de hacer algo en línea. Soitu era un faro: un equipo profesional, divirtiéndose y haciendo periodismo desde una Redacción diferente, tecnologizada, abierta y comprometida.

Si la lección para los medios impresos es contundente, con el coctel que produce la pérdida de lectores, baja de circulación y pérdida de anunciantes, el cierre de Soitu.es da un chapuzón apabullante para el periodismo en internet: la publicidad no es el único modelo y tampoco lo son el pago por las noticias ni el patrocinio directo, en este caso el de BBVA. Se necesita eso y algo más, mucho más, porque mantener una Redacción que produzca contenidos propios exige mucho dinero.

Obvio está decirlo: además de los gastos fijos (oficina, equipo de cómputo, ancho de banda, telefonía fija y móvil), se requiere mantener a los talentos, periodísticos, administrativos y de tecnología, y dotarlos de suficientes motivaciones para realizar productos a la altura de las circunstancias. Y eso, en un proyecto ambicioso como el de Soitu, requiere mucho dinero.

BBVA decidió retirar su patrocinio, que en dos años alcanzó los 3.5 millones de euros, al no percibir los resultados que esperaba del proyecto encabezado por Lafuente: “[No supimos] convencerles de que los proyectos que nacen en sectores inmaduros y crecen en momentos de turbulencias necesitan paciencia para encontrar su sitio”. 51 por ciento de las acciones de Soitu, propiedad de Micromedios Digitales, pertenecía a los periodistas e ingenieros; el restante 49 por ciento, estaba controlado por Cidessa Uno, propiedad de BBVA.

¿El mensaje es que el periodismo habrá de hacerse de manera más compacta, con redacciones diminutas y recursos atomizados, financiados individualmente?

Deseo una larga vida a los próximos proyectos de quienes hicieron Soitu.

Algunas ligas de interés sobre el cierre de Soitu.es

  • Hasta la vista y gracias
  • Soitu ya no es yo
  • Soitu.es está muy vivo
  • Yo leo Soitu
  • Soitu no resiste la crisis
  • El Who is Who del Periodismo Digital se moja en un día de lágrimas, por @pacotorres
  • Y del archivo de este blog:

  • La culpa la tiene internet
  • El culpable sí es internet
  • Adiós, periódico
  • El humilde periodista estercolero
  • Adiós, Público
  • Un video de la construcción de Soitu.es, un clásico de la forma de divertirse haciendo periodismo:

    Comentario » | comunidades, prensa, publicidad

    “11 cosas que haría si dirigiera un medio de comunicación”

    Octubre 13th, 2009 — 12:44pm

    No me acuerdo cómo llegué al blog de Juan Luis Sánchez, El Oyente, y a su traducción del artículo de Dan Gillmor publicado en Mediactive: Eleven Things I’d Do If I Ran a News Organization.

    Pensé en copiar y pegar el post completo, pero mejor léanlo en el sitio de Juan Luis, donde ya hay varios y muy buenos comentarios.

    1 comentario » | prensa

    Taringueando. Un panegírico pirata

    Septiembre 10th, 2009 — 11:28am

    Ya circula en las calles de Guadalajara el número 8 de la revista KY, que edita David Izazaga, y con esta edición vuelvo a publicar mi columna con periodicidad determinada: ahora será mensual. Aquí les comparto el texto, abajo del visualizador de PDF que cada mes publica la KY con el servicio Issuu.

    yo sólo sé que bajo música de taringa y la escucho en mi pc
    @Lizeis

    Si Google no lo encuentra es que no existe. Si Taringa! no lo tiene posiblemente no se haya producido aún. No tienes por qué saber de qué te hablo, aunque de seguro lo sabes, porque si no eres tú es tu primo, tu vecino o incluso tu Perro Wow el que usa Taringa! como desesperado. Y si me equivoco, tú no eres de este mundo.

    Taringa! es la mejor referencia para los bucaneros no profesionales de internet. Un sitio web afincado en Buenos Aires para compartir enlaces a cualquier clase de archivo: audio, video, software, cracks, imágenes, PDF. Es la “inteligencia colectiva”, como se hace llamar esta comunidad de orates con el 6° lugar de visitas en Argentina, por arriba del Messenger (el sistema de mensajería instantánea de Microsoft), Fotolog (popular servicio para publicar fotos) y Blogger (la plataforma de blogs de Google). Una comunidad con más de 80 millones de usuarios mensuales. Los datos son de Alexa.com, que nunca se equivoca.

    En México, Taringa! se encuentra en la 15° posición, muy arriba de El Universal (lugar 33°) y YouPorn (lugar 28°) y sigue en constante crecimiento, no sólo de usuarios, sino de posts con materiales para descarga o simplemente informativos. En Taringa! se hallan desde los links para descargar cada uno de los 1001 álbumes que hay que escuchar antes de morir, según la selección del crítico Robert Dimery, hasta manuales para instalar impresoras, utilizar un software o crear platillos de cocina. “La plata y los esfuerzos están dedicados a sostener la estructura y no a generar los contenidos, porque los genera la gente”, le dijo Hernán Botbol, uno de los tres dueños de Taringa!, a la revista Newsweek en mayo pasado.

    Hernán Botbol, Matías Botbol y Alberto Nakayama, dueños de Taringa! La foto es del diario La Nación.

    Para la comunidad de Taringa! existe verbo y sustantivo, algo que más de un medio de comunicación o empresa quisieran para sí. Y lo mejor es que el verbo funciona en todas las conjugaciones. Si alguien revela: “Taringuearé todo el fin de semana”, sabemos que vivirá frente al monitor, como buen Enjuto Mojamuto, seleccionando los mejores productos culturales de próximo consumo. Y lo mejor, gratis.

    En el caso del sustantivo, cualquiera puede decir, con suficiencia y orgullo, “Me eché el mejor taringazo de la vida” y entendemos de inmediato que dicha persona disfrutó su sesión a través de los vericuetos de Rapidshare, Mediafire, Megaupload, Gigasize u otros servidores al servicio del intercambio de archivos por internet.

    Hay quienes, atascados, prefieren taringuear que salir con los amigos, porque saben que al buen taringueador tarde o temprano le llegará el respeto público. “¡Cómo es que ya tienes el nuevo de Arctic Monkeys! ¿Dónde conseguiste la intro de Samurai Champloo? ¿Que ya viste el nuevo episodio de Padre de Familia?”. El ñoño levantará la vista y responderá a gritos y con acento espartano: Taringa!

    Este sitio lo creó Fernando Sanz (alias Cypher) en 2004 y funciona a partir de la colaboración de sus usuarios: miles de personas que encontraron en Taringa! la manera de comunicarse y compartir archivos. Hoy existe una versión en portugués y un gemelo porno bautizado Poringa! (Para leer cómo funciona Taringa! desde el aspecto técnico, te recomiendo este link: http://alt-tab.com.ar/como-funciona-taringa/). Cypher vendió el sitio en 2006, por cinco mil dólares, según dijo al periódico La Nación; hoy sus nuevos dueños lo cotizan en 20 millones de dólares.

    Por supuesto que prácticamente todos los contenidos que enlaza Taringa! se encuentran protegidos por derechos de autor, pero eso no es culpa de Taringa! ni de los usuarios, sino de la industria que no encuentra nuevos modelos de comercialización y distribución para un mundo digital. Yo no dudo que a Taringa! le pase lo que a The Pirate Bay, cuyos dueños fueron condenados a un año de prisión por hacer apología de la piratería. Mientras tanto, yo seguiré recomendando y hablando maravillas de Taringa!

    Links:

    Topsites Alexa Argentina
    Topsites Alexa México
    Página de ayuda de Taringa!
    La lista de los 1001 discos, de Robert Dimery
    La lista para descargar los 1001 discos
    Es legal que hace Taringa!?, un artículo de Antonio Millé (él dice que no)
    Entrevista con Fernando Sanz (Cypher), creador de Taringa!, en La Nación
    La historia de Taringa!, en el blog de Fernando Sanz (Cypher)
    ¿Cómo funciona Taringa!? Entrevista con Alberto Nakayama
    Taringa! en la revista Newsweek
    El derecho a leer, un texto clásico de Richard Stallman, fundador de Linux
    Mi selección de los mejores cinco episodios de Enjuto Mojamuto

    Les dejo esta entrevista de YouTube con los muchachos de Taringa! Es de 2007.

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    Diego Petersen y la dirección de Público-Milenio

    Agosto 28th, 2009 — 5:55pm

    Le pedí a un buen amigo que me escribiera un texto sobre la salida de Diego Petersen Farah de la Dirección General del periódico Público-Milenio, que se anunció al interior del diario el 26 de agosto. Esto es lo que me envió mi amigo, quien trabaja en ese periódico de Guadalajara, con el acuerdo de publicar el texto sin firma.

    Diego Petersen tomó la Dirección de Público en 1999, en sustitución de Jorge Zepeda Patterson. La salida de Petersen culmina un proceso iniciado en 2008, con la llegada a la Dirección Comercial de Público-Milenio del ingeniero José Miguel de la Fuente; el recorte masivo de personal de la primera quincena de marzo, y la renuncia de Luis Miguel González, quien ahora es director editorial de El Economista.

    Al final de la nota, les comparto una breve historia de Público-Milenio que incluí en mi escrito de titulación, en agosto de 2008, sobre la normativa del Correo del Lector de ese diario, para el que trabajé desde el 16 de agosto 2001 hasta el 12 de marzo de 2009.

    Lo dijo la bola de cristal

    En la vida hay distintas maneras de hacer a un lado a la gente. La primera, ruda, consiste en simplemente decir: “Hasta aquí llegamos”. Y entonces cada quien hace lo que debe hacer. Si, por ejemplo, se habla de una relación de pareja, cada uno se irá a llorar —o celebrar— el rompimiento como mejor pueda. Si es una relación laboral, entonces el empleado irá por su caja, meterá sus cosas, dirá adiós a sus compañeros y la empresa, por su parte, seguirá su curso normal —en todo caso, le buscará un remplazo si la economía lo permite.

    La otra manera es un poco más sutil, pero persigue lo mismo: sacar a alguien de su sitio. Una de las partes comienza a cambiar el rol que desempeña el otro, que lentamente va quedando fuera de la jugada a veces sin darse cuenta. Eso se podría decirse del caso de Diego Petersen, fundador y hasta hace poco director general del periódico Público-Milenio de Guadalajara y que ahora, casi imperceptiblemente, ha dejado el cargo para pasar a ser, reza el directorio del diario, “director editorial regional”. O sea, un escalón más dentro de la estructura de Multimedios, que maneja a los diarios que el Grupo Multimedios tiene en el país.

    La paranoia rige estas líneas. Pero, ¿cómo entender esto entonces? Usted (pongamos que le decimos A) tiene un grupo editorial en vías de expansión y se topa con que en una plaza importante hay un diario posicionado, generador de opinión y con un público cautivo (a quien, obvia decirlo, le diremos B). ¿Para qué competir, si se pude absorber? Supongamos que A se asocia con B y comienzan a trabajar, pero los recursos de B, por alguna extraña razón, siempre son insuficientes. Entonces A, con todo un respaldo corporativo detrás, condiciona la entrega de recursos y B, por necesidad, cede y cede y cede con tal de seguir vivo. Supongamos, finalmente, que A se llama Milenio y que B se llama Público. El diario local está asfixiado y el grupo deja caer los recursos regateados y a cuentagotas. Y no hay Chapulín Colorado que pueda defenderlos.

    ¿Y a qué viene todo esto? Ligo: que a Diego Petersen lo han ido desplazando hasta quitarle todo poder de decisión sobre Público. ¿Cómo? Sutilmente, claro. Todo parece indicar que, con el agua hasta el tope, no le quedaron más opciones que aceptar las condiciones de Milenio (o, subiendo un poco más, de Multimedios). El eufemismo dice que la redacción de Público se va a convertir en una “generadora de información con múltiples canales de salida, a saber: periódico, radio, televisión e Internet”. En este contexto, a Petersen le tocó jugar el rol de progresista y partir, con en las antiguas avanzadas del progreso, a reforzar y consolidar el proyecto de televisión. El mensaje entre líneas fue, en realidad, que ya había llegado el momento de que Diego sacara las manos del manejo del diario de una vez por todas. El fundador ya no decide sobre el personal o las líneas editoriales del diario o el manejo de la información. Está concentrado en la tele. O eso dicen. Para amarrar la maniobra, nada mejor que la llegada de un nuevo “director editorial” en la persona de Jaime Barrera, chapado con el perfil de la tiendita rival: el Grupo Reforma.

    Así las cosas, con el fundador haciendo las veces de Rosy Ocampo y la dirección editorial cargada al lado empresarial —y eso sin decir nada de la escasez de recursos humanos y económicos—, Público navega, lenta pero inexorablemente, al naufragio. Ya lo dijo la bola de cristal.

    Actualización [31 de agosto]:
    El sábado 29 de agosto, en la sección Cartas del Lector de Público-Milenio, apareció esta pequeña nota de la Redacción sobre los cambios en el directorio y el nuevo “encargo” de Diego Petersen:


    De la redacción

    Como director editorial regional Diego Petersen Farah tiene ahora el encargo de los periódicos Público-Milenio de Guadalajara y Milenio León en esa ciudad, así como nuevos proyectos que emprenderá el grupo. Jaime Barrera, quien fungía como subdirector, ha sido nombrado director editorial de Público-Milenio. Ambos tienen el compromiso de mantener la línea editorial que ha caracterizado al grupo Milenio y a Público en particular.
    La Redacción

    Se trata de un “encargo” que Petersen tenía desde antes de las modificaciones al directorio.

    Acá encontrarás todas mis columnas aparecidas en Público [link]

    Acá encontrarás las columnas relacionadas con los periódicos y la prensa [link]

    Da clic para leer la siguiente nota: “Público-Milenio: un espacio de debate y discusión

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    13 comentarios » | guadalajara, prensa

    Lady Gaga y la prensa hermafrodita

    Agosto 12th, 2009 — 7:52pm


    Lady Gaga no es hermafrodita, para pesar de los morbosos que ansiosos querían postear la nota en sus blogs. Los rumores han hecho avalancha desde mayo, según narra la ABCNews, y por estos días han hecho avalancha en Twitter, blogs y foros de internet, que no dejan de repetir que la cantante de “Poker face” tiene genitales femeninos y masculinos.

    La ABCNews citó el 7 de agosto al manager de Lady Gaga, contundente: “Esto es completamente ridículo”.

    Según ABCNews, los chismes comenzaron tras las declaraciones de Lady Gaga en la Rolling Stones, cuando dijo que se sentía bisexual y un factor de cambio de lo que se considera “sexy”.

    Pero cuando el chisme se hace eco en diarios como El Universal, de la ciudad de México, y El Informador, de Guadalajara, no hay más que sentirse apenados y dudar de lo que próximamente estos reputados medios de información puedan ofrecernos.

    El Universal se basó en este video para llevar la nota a su portada en línea:

    La liga de la nota era ésta: http://www.eluniversalgrafico.com.mx/notas/618556.html

    Y El Informador hizo lo mismo basado en este otro video, narrado con el mismo software usado para las versiones del Anticristo. Válgame:

    La liga de la nota era ésta: http://www.informador.com.mx/entretenimiento/2009/128445/6/lady-gaga-admite-ser-hermafrodita.htm

    La declaración que citaron ambos medios es exquisita:

    “No es algo de lo que me tenga que avergonzar, simplemente es algo que no voy contando a todo el mundo por ahí. Sí tengo ambos genitales, los masculinos y los femeninos, pero yo me considero hembra. Se trata de un pequeño pene que en realidad no interfiere en mi vida cotidiana para nada. Si no he hablado de ellos hasta ahora, es porque no es un asunto importante para mí”.

    La pregunta es: ¿de dónde la sacaron? Posiblemente de Bossip.com, que fue el primero en publicar esta declaración:

    “It’s not something that I’m ashamed of, just isn’t something that I go around telling everyone. Yes. I have both male and female genitalia, but I consider myself a female. It’s just a little bit of a penis and really doesn’t interfere much with my life. The reason I haven’t talked about it is that it’s not a big deal to me. Like come on. It’s not like we all go around talking about our vags. I think this is a great opportunity to make other multiple gendered people feel more comfortable with their bodies. I’m sexy, I’m hot. I have both a poon and a peener. Big fucking deal”.

    Hasta mochos salieron El Universal y El Informador, que no publicaron la declaración completa.

    Hay dos motivos para sentirse tristes: perder la oportunidad de publicar un chisme de verdadera candela, con la cantante pop más popular del momento como protagonista, o por los editores de El Universal y El Informador y sepa Dios cuántos otros medios de comunicación “serios”.

    Esta nota está buena: Does Lady Gaga Really Have Man Parts?

    También les dejo un video sacado del canal de Lady Gaga en YouTube: “Be like Lady Gaga”.

    5 comentarios » | fenómenos de la red, perlas, prensa

    Los Simpson se burlan de la prensa escrita

    Mayo 16th, 2009 — 6:17pm

    …y lo hacen muy bien. La historia es del año pasado, se transmitió el 6 de enero de 2008, pero yo no la conocía. Por eso la posteo, porque Nelson es un gran cabrón que se burla de un reportero de The Washington Post, con la subsiguiente reprimenda del director Skinner.

    Nelson no se aguanta las ganas para reírse en la cara del reportero y afirmarle que su medio está a punto de morir. De hecho, el presentador en el panel anuncia la presencia del reportero con una molestia explícita.

    Medio año después, con la recesión en Estados Unidos, el encarecimiento de papel y la estrepitosa caída publicitaria en medios impresos, la profesía Simpson se fue cumpliendo al pie de la letra. Y véanos ahora, pidiendo conexión de internet en el bar de Moe.

    Saqué estas impresiones de pantalla. Disfrútenlas.


    Rafa Gorgory Electivo: Episodio 410, de la temporada 19, escrito por Michael Price y dirigido por Michael Polcino, con Jon Stewart y Dan Rather como personajes invitados.

    Acá el link de Rapidshare con el capítulo.

    Vía: Coyote (gracias!)

    Comentario » | prensa

    Adiós, Público

    Marzo 12th, 2009 — 12:04am

    Esto se acabó. Ayer dejé el periódico Público, después de siete años, siete meses y cinco días de ser un fiel integrante de su Redacción. Lo dejo por una decisión personal. Lo que viene será muy difícil para los periódicos y esta vez quiero verlo desde otra trinchera: desde Composta.net (www.composta.net), desde la revista Magis (www.magis.iteso.mx) y con mis proyectos de servicios editoriales.

    En Público aprendí todo e hice los mejores amigos. Me quemé las pestañas, me desvelé, llegué tarde a todos lados… jugué al juego del periodismo. Hice entrevistas terribles y publiqué barbaridades, disfruté las tardes en el bar Martín y los gritos y mentadas de madre de una Redacción desmadrosa como ninguna en Guadalajara. También hubo cosas malas, pero esas me las quedo yo.

    Mi salida coincide con la crisis que viven los periódicos, parte del proceso mundial que he comentado aquí: pérdida de anunciantes, alto costo de papel y baja de circulación. Para llegar a esto confluyeron muchos factores, entre ellos el desarrollo de internet, la convergencia de medios, la pulverización de la publicidad y la rapacidad de los grandes corporativos.

    Fue muy ilustrativo verificar que mientras se despedía una veintena de periodistas, en Público se estrenó la cabina de televisión. Era previsible: los periodistas de La Afición Guadalajara tienen meses colaborando con enlaces telefónicos para la televisión y para la radio del Grupo Multimedios, al que pertenece Público.

    Le tocó al reportero Ignacio Pérez Vega ser el primero en usar el escritorio y aparecer frente a la cámara desde las instalaciones de Público. La noticia fue la visita del presidente Felipe Calderón para arrancar las operaciones de una nueva línea aérea, Link de Mexicana, e inaugurar una línea de transporte articulado, el Macrobús, por el corredor Calzada Independencia-Gobernador Curiel.

    Me voy en medio de un periodo de oportunidad. Hoy, precisamente, escuché estas palabras: “En las crisis nomás hay de dos sopas: o ahorras o creces”. Faltaron más opciones, claro, como que te puede llevar la chingada o pierdes la casa o malbaratas tu trabajo o esas cosas, pero hice mi propia ecuación: te liquidan y ahorras y creces. Eso voy a hacer.

    Me voy contento: pasé excelentes momentos en Público. Fue un sitio formidable para mí y me trataron excelente. Lo que sigue viene mejor.

    Mi columna sigue: aquí en Composta.net y en Público, los domingos, hasta que el destino nos alcance.

    Acá encontrarás todas mis columnas aparecidas en Público [link]

    Acá encontrarás las columnas relacionadas con los periódicos y la prensa [link]

    5 comentarios » | guadalajara, prensa

    Un paso a la innovación

    Marzo 7th, 2009 — 10:37pm


    En la semana escuché el lamento de que “nadie está ganando dinero en internet”. La expresión se refería al mundo de los periódicos, pero la exclusividad no le dotó ni la mitad de certeza: hay millones de personas que sí están ganando billetes con la red.

    Internet exige ciertos condicionantes para encumbrar productos y servicios, pero si lo único que se busca es treparse a una tendencia y no dotarla de innovación, entonces sí estamos en el hoyo.

    Google es un caso ejemplar: se montó a una tendencia, la de los buscadores en línea, e innovó el proceso de búsqueda. Ahora incursiona en todas las áreas de internet y se inventa muchas otras (Google Earth, Gmail Offline, Desktop). Google revoluciona casi todo lo que toca, y si no puede, compra al mejor…

    …como YouTube, la meca de los sitios para ver y compartir videos en línea. Una plataforma que entendió la tendencia y la profundizó: la gente como generadora de contenidos. Ahora hasta las grandes cadenas la usan para compartir y promocionar sus productos y en muchos casos han aumentado sus ventas en los sitios especializados…

    …como Amazon, que resistió la crisis de las punto com y se constituyó la mejor plataforma para la compra en línea, con cientos de categorías y millones de productos. Amazon permite al usuario opinar, discutir, relacionar sus gustos, ver lo que otros compran y compartir experiencias de consumo. Una red social basada en el comercio…

    …como eBay y otros sitios de subastas, donde los usuarios pujan directamente por artículos que van de las rarezas y los artículos de colección al exotismo tipo mi virginidad en venta. Estos sitios generan una comunidad de confianza donde los usuarios se califican a sí mismos según sus relaciones de compraventa.

    En cada uno de estos casos —paradigmáticos, claro— hay personas que comprendieron el potencial para realizar acciones lucrativas. En 2007, por ejemplo, MercadoLibre había identificado a 25 mil usuarios cuyo principal ingreso económico provenía de sus ventas a través de ese sitio.

    Convendría a los periódicos imaginarse algo innovador, algo más que volverse “multimedia” y abrir migajas de su espacio a los lectores. Podrían comenzar por eliminar su concepción de únicos generadores de información. Sería un buen paso.

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    El humilde periodista estercolero

    Marzo 2nd, 2009 — 12:58am

    ¿Sabía usted que la desaparición de los escarabajos estercoleros dejaría un hoyo más grande en la red de la vida que la desaparición de los osos polares? Dice Sharon Begley, en un artículo de la Newsweek:

    “Sin los escarabajos estercoleros que deambulan por las praderas y los prados, los excrementos de los animales no serían enrollados y enterrados. Las semillas en los excrementos no se dispersarían. Las poblaciones de parásitos e insectos transmisores de enfermedades se dispararían, como las moscas, para las cuales los excrementos en el piso son como condominios con letreros de ¡múdese inmediatamente!”.

    Ahora imagine la muerte de los diarios, como si de escarabajos estercoleros se tratara, con estas palabras de Michael Slott, fundador de The Public Press:

    “La idea de que San Francisco no tenga un periódico simplemente me asusta [...] Durante mis años de periodista he visto tanta corrupción y malgasto de dinero público que espero que la gente sepa lo importante que es tener un periódico. Si no lo saben, creo que lo aprenderán muy pronto”.

    Cita 1: Sharon Begley, “Alabe al humilde escarabajo estercolero”, Newsweek en Español, enero de 2008
    Cita 2: Soitu.es

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    Adiós, periódico

    Marzo 1st, 2009 — 2:20am

    Se los anunciaron la noche del jueves: Señores periodistas, lamentamos decirles esto, pero trabajan en nuestra última edición impresa; este viernes verán por última vez el diario circulando por las calles. Y así sucedió: ayer no se vio al Rocky Mountain News en las calles de Denver.

    Incluso en el periódico de la competencia, el Denver Post, editores y lectores lamentaron la noticia: la capital de Colorado se quedó con un sólo periódico. Y eso, lo saben, no es sano para nadie.

    Deberían ver las fotos que el propio Rocky Mountain News publicó en Internet: los directivos, al centro de la Redacción, dan a conocer el cierre del periódico de 150 años de existencia. Una de las fotos muestra a un hombre con una niña de unos tres años sobre las piernas. Me acordé de la gente que lleva a sus hijos al trabajo.

    El viernes, el editor en línea del Rocky, Matthew Roberts, publicó un video de 18 minutos sobre la última edición del diario, con entrevistas a reporteros, editores, gente de la calle, lectores. John Temple, director del diario, hace un rápido recorrido de los vertiginosos cambios de la producción noticiosa hasta permitir que sea el propio reportero quien publique directamente en Internet, y eso, dice Temple, es lo que hay que afrontar. “Hay que aceptar el cambio”.


    Final Edition from Matthew Roberts on Vimeo.

    El Rocky Mountain News perdió 18 millones de dólares en 2008 y acumuló una deuda de 130 millones e ingresos que descienden entre 15 y 20 por ciento cada año. En enero de 2007, el periódico fue rediseñado, se volvió de un tamaño más pequeño, con menos páginas y más color. No funcionó. En diciembre de 2008, la compañía editora E.W. Scripps Co. lo puso a la venta.

    ¿Internet nos puede salvar?, preguntó un trabajador la noche del jueves. Ni siquiera si los ingresos por publicidad crecieran a un ritmo de 40 por ciento anual durante los próximos cinco años, le respondió un ejecutivo de Scripps.

    Sólo puede salvar a los periódicos un tipo como Charles Foster Kane, el ciudadano Kane: “Perdí un millón de dólares el año pasado. Espero perder un millón de dólares este año. Y espero perder un millón de dólares el próximo año. Usted sabe, míster Thatcher, a un ritmo de un millón de dólares por año cerraré este periódico en… 60 años” (Orson Welles, 1941).

    Adiós, Rocky Mountain.

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    El culpable sí es internet

    Febrero 22nd, 2009 — 5:36am

    Perogrullada: los periódicos están moribundos gracias a una fórmula de tres ingredientes: una drástica disminución de los anunciantes, un descenso sostenido del número de lectores y un elevado costo de papel. Van mis notas sobre el caos que ofrecí el domingo pasado (*):

    Es cierto que aún no es la hora de escribir el obituario de los periódicos, como lleva anunciándose diez años, pero nunca se habían visto tantas señales juntas de su incosteabilidad. Todos están sufriendo igual o peor, en cualquier lugar: The New York Times, El País, Le Monde.

    De México —con un ambiente caracterizado por la opacidad de las cifras relacionadas con el periodismo: distribución, finanzas, publicidad… a veces hasta la propia reflexión sobre el tema— contamos apenas con rumores de lo que finalmente termina ocurriendo: recortes de personal, la pulverización del mercado publicitario y su estrepitosa caída, baja en el número de suscripciones.

    Lo demás es verificable a simple vista: aumento del precio de portada, disminución del número de páginas, reducción de los tamaños de papel, desaparición de suplementos, si no es que de periódicos enteros.

    Lo peor es que no hay forma de rescatarlos de sus contenidos homogéneos, de la saturación de notas superfluas, de la declaracionitis de los políticos, de la escasez de buenas plumas e historias… Los periódicos exigían la formación de nuevos lectores y no hicieron su parte; al contrario, trabajaron lo imposible para ahuyentarlos. Hoy los lectores jóvenes están en otro lado.

    Por suerte la acusación de ecocidio no se ha popularizado, de otra forma la Greenpeace estaría saturada de chamba.

    La culpa de todo —cómo dudarlo— es de internet: por volverse una fuente de información y entretenimiento, democrática, horizontal, diversa, amigable. Por estar disponible a cualquier hora y permitirnos personalizar su uso. Por entender que en colaboración vamos a reducir los errores y construiremos mejores contenidos. Y no cuesta.

    * Mi columna anterior, un ponche de citas sobre periodismo e internet, tuvo dos tipos de reacción: la apatía y las caras de what? Agradezco a mis tres lectores hacérmelo notar.

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    La culpa la tiene internet

    Febrero 15th, 2009 — 12:04am
    Neanderthal

    Neanderthal

    Imagina una sábana armada con retazos de varias telas, una mantita tras otra hasta conseguir la extensión que cubra un colchón matrimonial. Eso intento aquí: un artículo con recortes de prensa que me llamaron la atención en las últimas semanas. La esquizofrenia va por mi cuenta.

    El NYT redujo su planta de periodistas en un 7.5 por ciento [...] Le Monde pensionó anticipadamente a un número significativo de sus periodistas de toda la vida y despidió a otros más, para reducir su planta en un 20 por ciento. El Chicago Tribune y el Los Angeles Times también redujeron su planta de empleados y anunciaron que en el futuro cercano van a cancelar los servicios de la agencia AP (Camilo Jiménez, “Y el agua lejos”, en elMalpensante.com).

    La tasa de mortalidad de los periódicos es altísima. La fiesta ha terminado para todos. Hay que afrontar cambios estructurales en la prensa (Juan Luis Cebrián, directivo de El País, al anunciar la fusión de las redacciones “papel” e “internet” del periódico).

    Ahora, cuando no ver lo evidente se hace insoportable, su única receta [de los directores de periódicos] es reducir gastos, empobrecer la calidad de las redacciones, asimilar tareas diversas sobre los hombros de una única persona, proclamar que los periodistas han de adaptarse a este nuevo escenario… Y no reconocer sus errores (Gumersindo Lafuente, “¿Tiene la culpa internet?”, en Esquire.es).

    ¿Quién dedica hoy una hora al día en leer un periódico completo? Ni el corrector del medio —a tenor de los errores que se publican— lo hace (Antonio Delgado, “La industria de periódicos ha acabado pero no han dimitido sus fundadores”, en el blog Caspa.tv).

    En la Wikipedia se publica un dato falso que es recogido por los medios respetables, que entonces son usados como fuentes de referencia fiables para probar que el hecho falso era verdad (“Un hecho falso en Wikipedia se demuestra a sí mismo”, de Slashdot.com, en la traducción de Microsiervos.com).

    Sería mejor publicar un periódico cada año, o cada siglo. O cuando sucede algo verdaderamente importante: “El señor Cristóbal Colón acaba de descubrir América”. Título a ocho columnas (Ernesto Sábato, en una conversación con Jorge Luis Borges en 1975. Lo leí en un libro de Federico Campbell, hace varios años).

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