Categoría: prensa


Jornal do Brasil sólo se publicará en línea

julio 14th, 2010 — 12:47am

El Jornal do Brasil, publicado desde 1891 en Río de Janeiro, dejará de circular en su versión impresa y sólo mantendrá su edición en Internet, informó O Globo. El empresario Nelson Tanure, dueño de la empresa, afirmó que definirá esta semana cuándo dejará de publicarse el periódico.

Vía: Periodismo en las Américas del Knight Center for Jornalism

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¿Cuántas veces se twittea The New York Times?

abril 17th, 2010 — 11:10pm

Jacob Harris, arquitecto de software de The New York Times y blogger del Open Blog, acaba de publicar un divertido post sobre cuántas veces se twittea una nota del diario. Y la conclusión es: por lo menos una vez cada cuatro segundos (o lo que es casi lo mismo: 17 veces cada minuto).

Se trata de una estadística realizada por Harris utilizando las palabras clave “nyti” y “ms” generadas por el proveedor bit.ly Pro para las direcciones recortadas por The New York Times. Esto significa que Harris sólo utilizó un servicio para acortar URL, lo que significa que la estadística podría estar baja considerando que existen otros servicios, como tinyurl.com, is.gd o tweak.tk.

La metodología de Harris fue la siguiente:

Usé TweetStream Ruby gem para buscar en Twitter y añadí algo de lógica para garantizar que sólo encontraría tweets con las palabras “nyti” y “ms”, en ese orden. Los tweets encontrados los di de alta en una base de datos de MongoDB durante varias horas, con criterio de un minuto asociado a cada tweet. Entonces fue una simple cuestión de agrupar los tweets por minuto, clasificar los valores y encontrar el promedio de tweets por minuto.

Vía: Open Blog

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La KY de marzo

marzo 16th, 2010 — 12:17am

La semana pasada se puso en circulación el nuevo número de la revista KY, que dirige David Izazaga. En esta edición, la número 14, no colaboré con la columna que da nombre a este blog, debido a mis nuevas ocupaciones que me tienen en la ciudad de México como editor general del sitio web de El Economista.

Pero que no haya escrito no me impide recomendarles la revista. Pasen ustedes.

Para ver y descargar ediciones de la revista KY en PDF, busca en el perfil de SexyPepperboy en Issuu.

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La página de error 404 en los periódicos

marzo 6th, 2010 — 4:26pm

¿Qué debe contener la página de error 404 de un periódico en línea? No existe un manual de publicación ni una Biblia al respecto, pero es bastante común encontrar las páginas de error 404 de los periódicos con información insuficiente, cuando no deficiente.

El error 404, HTML 404 o “No encontrado” (“Not found”) se presenta cuando se teclea una dirección URL equivocada o que ha desaparecido del servidor, por lo que el navegador no encuentra el contenido solicitado. Pertenece a una de las cinco familias de estados de lectura del código HTML (ver ficha en Wikipedia). Sobre el 404 hay propuestas muy divertidas o incluso campañas públicas y activismo social.

En el caso de los periódicos en línea, muchos se limitan a escribir la leyenda obligada que explique al usuario por qué llegó a esa página, y suele ser una lacónica “Lo que buscas no está aquí”, sin botón para regresar a homepage, sin buscador, sin mapa de sitio, sin opciones para los usuarios. El usuario llega a un callejón sin salida y, lo que es peor, sin orientación para seguir navegando en el propio sitio.

Estos son algunos ejemplos de páginas de error 404 en periódicos en línea:

El Economista: sólo contiene un mensaje sobre el error 404.

CNN México: tiene un diseño inteligente, que muestra claramente que ha habido un error, en este caso el 404. Ofrece un link para el motor de búsqueda, aunque podría tenerlo habilitado en la propia página (de hecho, es un botón a homepage); un link para contacto y botón para regresar a portada.

La Jornada: sólo proporciona información sobre el error y ofrece un link a la hoja de contacto con los administradores del sitio.

El País: diseño muy sencillo, bilingüe. Ofrece un buscador activo y ligas a un índice informativo, el mapa del sitio y el formulario de búsqueda especializada, además de liga a la página de contacto y al centro de ayuda.

Clarín: link para regresar a home y mapa de sitio desplegado.

NY Times: link a la zona de cobro, botón para reportar el incidente, anuncio para suscriptores vía e-mail y para seleccionar el tipo boletín.

FT.com: buscador, link a mapa de sitio, link a homepage, botón para regresar, footer completo.

The Guardian: secciones (parte superior, buscador, browse alfabético, información de contacto, footer.

The Boston Globe: una página discreta, que mantiene la estructura general del sitio (header, footer, sidebar) y ofrece opciones para regresar a homepage, al formulario de búsqueda de artículos, link al centro ayuda y link al formulario de contacto.

NPR: el error 404 de la NPR, además de buscador, botones a programas, centro de ayuda y contacto, ofrece a los usuarios recursos a otras cosas que no se han encontrado. No se trata de un periódico en línea, pero su página de error 404 me parece bastante original.

Ahora, algunas ideas de lo que debe contener la página de error 404 de un periódico en línea, o de un medio de comunicación:

1. Diseño inteligente y amigable que despierte simpatía con el usuario, que no lo asuste, que lo incite a permanecer en el sitio.
2. Leyenda breve, clara y concisa sobre el error 404, para que el usuario sepa lo que ha sucedido.
3. Buscador.
4. Opciones para la navegación dentro del sitio, como propuestas de otros contenidos o sugerencias de lectura.
5. Link a portada del sitio (homepage).
6. Link a mapa del sitio.
7. Link a hoja de contacto.
8. Correo electrónico para contacto directo.
9. Footer del sitio web, para navegar sobre territorio conocido.
10. Mucha creatividad.

La imagen que ilustra este post es el viejo chiste de encontrar a Chuck Norris a través de Google. El resultado imita una página de error 404 de Google, para advertir sobre la furia de Norris. Acá una nota al respecto.

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El spam de Milenio Guadalajara

marzo 6th, 2010 — 12:27am

Esta semana conversé con un colega sobre el posteo de las notas de un periódico en Twitter. Él lo considera spam; una manera de estar en Twitter sin estar, sólo para promocionar las noticias del medio. Su punto es: si no vamos a interactuar, si no vamos a ofrecer interacción y proponer, lo que estamos haciendo es spam. Le di la razón hoy que vi el timeline de MilenioGdl.

Hice una impresión de pantalla [para verla completa, da clic aquí]. Cinco notas repetidas ad nauseam durante el viernes 5 de marzo:

1. Fans para los rockstars tricolores
2. La IP y lideresa del PRI difieren sobre reformas
3. Dos denuncias más vs el ex alcalde de Tlajomulco
4. Otro funcionario tapatío en el rol de juez y parte
5. Paredes calma aspiraciones de Aristóteles
6. Sólo la UdeG decidirá sobre centros: rector
7. Sanz llevó a tapatíos a su Paraíso Express

La impresión de pantalla la realicé con el addon Aviary, para Firefox.

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La KY cumple un año

febrero 27th, 2010 — 10:56pm

Les comparto la entrevista que Edgar Velasco le hizo a David Izazaga Márquez, director de la revista KY, que este febrero cumplió un año en circulación en Guadalajara. Hace meses, cuando lo invité a grabar el podcast de su revista para Composta.net, Izazaga me contó que el plan eran diez meses de pérdidas, para arrancar el onceavo mes con números positivos. Pero las cosas no funcionaron así: entre la crisis económica, el temor de los anunciantes de invertir en una nueva publicación y la crisis por el virus AH1N1 que alborotó a México en abril y mayo de 2009, los planes económicos de KY se han retrasado, pero su popularidad sigue en aumento. Desde acá, felicidades a Izazaga y su equipo.

El número de febrero de 2010, para visualizarse completo en Issuu.

La foto de Izazaga es de Giorgio Viera y la tomé del periódico Público-Milenio; dale clic para leer la entrevista.

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¿Por qué importa el periodismo?

enero 24th, 2010 — 7:42pm

El 16 de julio de 2009, Lionel Barber, director del Financial Times, ofreció esta conferencia en medio del debate internacional sobre el cobro de contenidos en internet. La respuesta de Barber es simple: sí, la industria de la información debe explorar otros modelos y cobrar por el contenido publicado.

No encontré la conferencia en español, y como la considero bastante buena, se las ofrezco aquí. La original, en inglés, la bajé de Press Gazette y la foto la publicó The Guardian. El motivo de la charla de Barber fue un encuentro de la Media Standards Trust en la Academia Británica.

¿Por qué importa el periodismo?

Por Lionel Barber

Vivimos los mejores y los peores tiempos para ejercer como periodista, especialmente si se es un periodista de negocios. Los mejores, porque nuestra profesión tiene una oportunidad única para informar, analizar y comentar la crisis financiera más grave desde la Gran Depresión de 1929. Los peores, porque el negocio de las noticias está sufriendo el impacto cíclico de una profunda recesión y los cambios estructurales impulsados por la revolución de internet.

Estos factores han producido una desaceleración en algunos sectores, especialmente en la industria periodística. La semana pasada, durante un viaje a Colorado y el Valle del Silicio, fui sometido a un alud de preguntas sobre la salud del Financial Times. El FT se encuentra en un momento perfecto, respondí, ante la sorpresa de algunos. Un distinguido reportero del New York Times no quedó convencido: “Estamos todos en el mismo barco”, dijo, “y al menos nos vamos a hundir todos juntos”.

Esta noche mi tarea no es presidir un velorio, sino abogar por el periodismo y explicar por qué una prensa libre tiene un papel vital en una sociedad democrática. También me gustaría ofrecer algunos consejos para el futuro, destacando los desafíos que enfrentan los que ahora llamamos “medios tradicionales” y hacer algunas consideraciones de por qué el buen periodismo no sólo puede sobrevivir sino incluso prosperar en la era digital.

Permítanme comenzar con una nota personal. Mi padre Frank Barber fue periodista durante 51 años. Dejó la escuela a los 15, sin otras habilidades que su fuerte deseo por superarse. Comenzó de copy boy en el Leeds Weekly Citizen. A partir de ahí se abrió camino por el Yorkshire Evening News, el News Chronicle de Londres, el Sunday Times y la BBC World Service, como subeditor, corresponsal extranjero y comentarista. Debió contagiarme su pasión por el periodismo: hace poco más de 30 años, comencé como practicante en el Scotsman de Edimburgo y mi hermano hizo lo mismo, cuatro años después, como aprendiz en Reuters en Londres y Nueva York.

Antes de caer en la nostalgia, debo subrayar que en la casa de los Barber había poco espacio para teorizar sobre el periodismo. Quien preguntara “¿Por qué importa el periodismo?” habría sido visto con asombro, cuando no con desprecio. Nuestra vocación por el periodismo y la palabra impresa fue instintiva, no calculada. Como Frank habría dicho: “Escribo, luego existo”.

Treinta años después, como ha reconocido el Media Standards Trust, hay que volver a los principios y abogar por el periodismo. En parte porque la recesión e internet están socavando el modelo de negocio que ha mantenido al periodismo desde finales del siglo XIX. Internet ha alterado los flujos de ingresos y está derrumbando drásticamente las barreras para ingresar al negocio de las noticias. Como señaló The Economist: “El negocio de vender palabras a los lectores y vender lectores a los anunciantes, que ha sido su labor en la sociedad, se está cayendo a pedazos”.

Aún más importante, internet es un reto para nuestra concepción del ejercicio periodístico. Para algunos, la revolución digital representa libertad: una ruptura decisiva del oligopolio de los viejos medios de comunicación hacia un mundo más democrático, más innovador y con una mayor participación cívica. Para otros, esta revolución es un cambio profundo en la manera en que las personas se relacionan con las noticias. Se amenaza con socavar el papel de los medios como intermediarios de confianza o guardianes entre el público y las autoridades, como lo han sido en nuestras sociedades democráticas. Éste es un tema que abordaré más adelante.

Democracia

El británico Lord Northcliffe, magnate editorial y fundador del Times y el Daily Mail, entre muchos otros periódicos, una vez declaró que “noticia es lo que alguien, en algún lugar, quiere suprimir; todo lo demás es publicidad”. Esto tiene más de un grano de verdad, pero debemos tener cuidado de no idealizar el negocio de las noticias. Tenemos que ser concientes de sus limitaciones, así como de su valor intrínseco.

Como escribió el ensayista estadounidense Walter Lippmann en su obra seminal Opinión pública, los periódicos no tratan de echarle un ojo a todo lo que hace la humanidad. Por su propia naturaleza, las noticias son selectivas, dependen de los editores y del gusto de los lectores. Como observó Lippmann: “La prensa es como el haz de un reflector que se mueve sin descanso, sacando un episodio y luego otro de la oscuridad a la visibilidad”. En otras palabras, debido a su gran selectividad —literalmente, su parcialidad—, noticias y verdad no son necesariamente la misma cosa.

La democracia y el periodismo tampoco son sinónimos. En la antigua Grecia no existió el periodismo. El periodismo británico evolucionó bajo una monarquía constitucional. El de América, que operó bajo un poder monárquico y colonial, precedió a la democracia. Pero como Michael Schudson ha observado en su excelente libro ¿Por qué las democracias necesitan de una prensa incómoda?, “donde hay democracia, o cuando hay fuerzas dispuestas a llevarla a cabo, el periodismo puede proporcionar diferentes servicios para ayudar a establecer o mantener un gobierno representativo”.

¿Cuáles son esos servicios y por qué importan? Una vez más, me pongo en deuda con Schudson para el establecimiento de algunas categorías fácilmente comprensibles. En primer lugar se encuentra la función de informar a la ciudadanía. Esto es primordialmente educacional, otorgar herramientas para la toma de decisiones políticas y participar en el autogobierno. Por lo tanto, para recurrir otra vez a la imagen de Lippmann: “Las noticias nos dicen cosas que de otra manera no sabríamos”.

Tal periodismo “informativo” toma muchas formas diferentes: puede ser una entrevista con un empresario o un político, el informe de una audiencia judicial o el debate en la Cámara de los Comunes, o incluso un despacho de la primera línea de una guerra. El punto esencial aquí es que el periodismo informativo permite a los ciudadanos tener contacto indirecto con las personas del poder o las instituciones del Estado, para comprender mejor cómo funciona la sociedad, tanto en beneficio propio o en contra.

La notificación de casos judiciales penales, por ejemplo, refuerza la conciencia pública sobre la capacidad del Estado para proteger a sus ciudadanos a través del sistema de justicia. Esa información es intrínseca a la sociedad civil. Por eso debería preocuparnos la desaparición de los periódicos locales que tradicionalmente dedicaron mucho esfuerzo y espacio a la cobertura de los tribunales de justicia locales y, de hecho, del gobierno local.

La segunda función del periodismo en una democracia es la de vigilancia. El periodismo de investigación —en oposición al informativo— es, por su naturaleza, un periodismo de confrontación. Su objetivo es evitar los abusos de poder y exponer la conducta inmoral, no ética o ilegal de los organismos o las personas. La tradición de investigar se remonta a los inicios del siglo XX, cuando los periodistas entonces considerados a sí mismos sensacionalistas expusieron las iniquidades sociales y la corrupción en las grandes ciudades de Estados Unidos. El periodista de investigación es un contador de verdades con estilo propio, intrépido frente a la censura oficial y con la conciencia de que los ciudadanos en una democracia tienen el derecho de mantener a raya a la gente poderosa.

Con mucho, el ejemplo más famoso de periodismo de investigación es el escándalo Watergate. Lo revelaron, entre otros, dos periodistas del Washington Post, Bob Woodward y Carl Bernstein, y terminó con la renuncia del presidente Richard Nixon. En retrospectiva, el Watergate pudo ser, al mismo tiempo, una maldición o una bendición para el periodismo norteamericano. La película Todos los hombres del presidente, inspirada en el Watergate, hizo célebre un ideal periodístico al que muchos aspiran. Pero también pudo motivar a una generación de cínicos con poca fe, o ninguna, en las instituciones políticas norteamericanas. Pero ésa es otra historia.

Gastos

Más cerca de casa, el ejemplo más reciente fue la exitosa publicación en el Daily Telegraph del abuso sistemático en los gastos parlamentarios. Me quito el sombrero por el Telegraph y el editor Will Lewis, un ex colega de FT, por su búsqueda valiente y diligente de una historia innovadora. Muchos detalles del gasto parlamentario nunca se habrían conocido y habrían permanecido ocultos por nuestros representantes electos en la Cámara de los Comunes. Y a pesar de que la fuente —en este caso un disco de computadora— fue adquirida a cambio de dinero, existen pocas dudas sobre el interés público de la historia.

Por el contrario, la intervención de teléfonos realizada por el News of the World plantea graves interrogantes sobre la práctica del periodismo y el interés público. News International, propietaria del News of the World, así como el Sun, Times, Sunday Times y el Wall Street Journal, sigue considerando la intervención telefónica como una operación aislada, incluso después de que ésta llevó a la cárcel a uno de sus ex corresponsales británicos. También es preocupante la noticia de que News International, en secreto, pagó a al menos una víctima del hackeo 700,000 libras en compensación, según reveló The Guardian.

Como The Guardian señaló acertadamente, la prensa no puede esperar inmunidad ante las preocupaciones de la gente por el acceso a bases de datos y la información personal, ya sea grabaciones de circuito cerrado, expedientes médicos, cédulas de identidad o teléfonos móviles. Más importante todavía: la prensa tiene que ser muy cuidadosa ante el peligro de ponerse por encima de la ley —en este caso, la Regulation of Investigatory Powers Act 2000 (bajo la cual el reportero del News of the World fue encarcelado) o la Data Protection Act 1998—. La ley hace una defensa del interés público que puede ser invocada en los tribunales, pero ésta se haría añicos ante los jurados si el público supone que la prensa trabaja a partir de la intrusión de la intimidad. Por otra parte, el equilibrio entre la intimidad y las leyes contra la difamación —que podrían ser un obstáculo más grande para el periodismo de investigación serio— deben ser revisadas.

La tercera función del periodismo es el análisis. Explicar un caso complicado o un proceso de una manera comprensible. Sin la intención de convertir esta conferencia en un anuncio del Financial Times, debo decir que nos enorgullecemos de nuestro periodismo de análisis —y la crisis financiera mundial nos ha dado un gran escaparate para hacerlo.

Desde el principio, la crisis mostró un alto grado de complejidad. Exigía un sofisticado entendimiento de los mercados de crédito y de los riesgos del apalancamiento financiero y el uso de deuda para complementar la inversión. Gracias al reporteo de Gillian Tett, nuestra editora de mercados de capital, el FT pronto tomó ventaja en la cobertura de la crisis. También nos benefició nuestra red mundial de corresponsales, con capacidad de informar y analizar los hechos al momento de ocurrir: desde el descalabro de los oligarcas en Rusia, las intervenciones monetarias sin precedentes de la Fed, del Banco de Inglaterra y del Banco Central Europeo, el rescate de Dubai en el golfo Pérsico, y la abrupta caída en el crecimiento económico en China. El punto a tener en cuenta, por supuesto, es que los el periodismo de análisis, sobre todo con una historia mundial, cuesta mucho dinero.

La cuarta función del periodismo en una democracia es lo que Schudson define como la empatía social. El buen periodismo, ya sea en forma impresa, en la televisión o en la radio, puede dotar a los ciudadanos de un sentido más profundo de su comunidad. La cobertura de la educación, la medicina y la religión podría ser descrita como de alta empatía social. Los restaurantes, los coches, las celebridades (piénsese en los funerales de Michael Jackson, cubiertos por todas las principales cadenas de televisión en Estados Unidos), podrían encajar en el extremo inferior. Un ejemplo más elocuente —y uno del que fui testigo de primera mano— fue la cobertura de los atentados del 11 de septiembre y sus secuelas. Lo más memorable fueron los retratos del New York Times de cada una de las víctimas en las Torres Gemelas, con el título “El reto de una nación”. Fue periodismo norteamericano en su mejor forma.

La quinta función es la de servir como un foro público. La forma más básica en la prensa es el espacio para las cartas al director. Una innovación más reciente, que comenzó en Estados Unidos en la década de 1970, fue la creación de la “op-ed”. Esta página —que por lo general acompaña las páginas de cartas y de artículos y editoriales— no sólo es un foro para los escritores de casa, sino también para columnistas invitados y expertos que ofrecen una variedad de puntos de vista sobre problemas actuales. La radio y la televisión también pueden desempeñar un papel importante, aunque la creación de los “talk shows” no haya mejorado la calidad del discurso público. Más importante, internet ha masificado el concepto de foro público, permitiendo a los lectores comentar y opinar sin la mediación de los medios tradicionales. Volveré a este tema en breve.

La opinión pública

La última función del periodismo es la de movilizar a la opinión pública, ya sea por razones partidistas o no. Grandes campañas pueden cambiar la historia y las leyes. La incansable campaña del Times, bajo la dirección de Thomas Barnes, para la aprobación de una Ley de Reforma estableció el camino hacia el sufragio universal. La campaña del Sunday Times para llevar a los autores del atentado de Omagh a la justicia es un testimonio más reciente de la valentía y la persistencia de directores y periodistas. Las recientes campañas para prohibir las bolsas de plástico, detener la introducción de las tarjetas de identificación o imponer la rendición de cuentas de Haringey por los servicios sociales en el caso Baby P, han tenido una influencia directa sobre el gobierno británico.

Varias de las categorías que he indicado son complementarias o coincidentes. El periodismo de guerra, por ejemplo, puede ser a la vez informativo y de investigación. Piensen en la masacre de My Lai o los abusos en la prisión de Abu Ghraib y recuerden la advertencia de Philip Knightley de que a menudo la verdad puede ser la primera víctima de la guerra. El periodismo de investigación también puede abanderar una campaña pública. Me vienen a la mente las historias sobre la talidomida del Sunday Times. El valor de este periodismo se hace aún más claro cuando echamos un vistazo a los países en que esas mismas actividades están prohibidas o severamente restringidas.

Por ejemplo, frente a todos los avances económicos y sociales impresionantes en China en la era post Mao, existen límites tangibles a la libertad de prensa y el intercambio de información. Las autoridades son muy sensibles de la cobertura a la disidencia en cualquier forma, ya sea el Falun Gong, los separatistas tibetanos o las familias quejándose de la laxitud de las normas de construcción después del terremoto de Sichuan. Existe un caso en que las autoridades retiraron sin explicación un perfil de 3,500 palabras del presidente Hu Jintao publicado en el Financial Times. Después se nos informó que los censores de Pekín no estaban conformes con una referencia al papel anterior de Hu como jefe del partido en la Región Autónoma del Tíbet.

En Rusia, la extensión del control estatal sobre los medios durante la era Putin y la eliminación gradual de los periódicos de propiedad privada han creado un clima de autocensura que recuerda la era soviética. El periodismo crítico se ha convertido en una ocupación peligrosa. Destacados periodistas, en particular Anna Politokovskya de la Novoya Gazeta y Paul Klebnikov de Forbes, han sido asesinados en represalia por sus reportajes sobre la guerra en Chechenia y la delincuencia organizada. Como el Comité para la Protección de Periodistas ha registrado, unos 20 periodistas han sido asesinados durante su trabajo en Rusia desde el año 2000.

En resumen: el periodismo importa no sólo porque es una manifestación de la disidencia, sino porque es una expresión de la pluralidad. Las sociedades abiertas no sólo toleran los puntos de vista alternativos, sino que entienden que los diferentes polos de opinión son el alma de una democracia sana, basada en un gobierno representativo. Por el contrario, las sociedades cerradas desean ejercer el control sobre los canales de información, ya que amenazan la legitimidad y el poder del gobernante o el partido gobernante. No es difícil imaginar cuál modelo es mejor.

En línea

Quisiera ahora referirme a internet y examinar la forma en que ha comenzado a transformar nuestra comprensión del periodismo. Tres cambios son dignos de destacarse. En primer lugar, los periodistas ya no controlan la información ni la recopilación de las noticias ni deciden qué es importante y qué no lo es. Gracias a la World Wide Web, los consumidores pueden, cada vez más, informarse de lo que quieren a través de muchas fuentes diferentes. La web permite a los consumidores vincularse, a través de las redes sociales, y crear sus propios intercambios de información, sin pasar por el filtro de los medios de comunicación tradicionales.

En segundo lugar, los ciudadanos se están convirtiendo en sus propios editores. Cuando buscamos en internet ya no somos consumidores pasivos de noticias. No estamos solamente leyendo historias sino que al mismo tiempo buscamos, como cazadores, respuestas a través de múltiples fuentes. Y aunque los agregadores de noticias son relativamente nuevos, como Google y Yahoo, representan un mundo de diferencia entre la palabra impresa del periódico o la palabra hablada de la televisión o la radio. Dispositivos como el teléfono móvil son los nuevos oídos, los ojos y la piel, con capacidad para tomar fotografías, grabar voces y responder al tacto en tiempo real.

En tercer lugar, internet ha puesto en duda la idea del periodismo como un contador de historias, en palabras de Tom Brokaw, el presentador de televisión estadounidense. Gracias al espacio ilimitado en internet, los sitios web de noticias pueden ofrecer documentos, antecedentes, líneas de tiempo, diapositivas, primicias en video y muchas otras formas de información que todavía no se inventan. La experiencia de los consumidores es más rica, más profunda y más rápida. Y esto ha incrementado enormemente la base de conocimientos de todo el mundo.

Este nuevo mundo digital es un reto y una enorme oportunidad para la prensa establecida. En el Financial Times, en el que hemos sido pioneros en el concepto de la sala de redacción integrada, los periodistas trabajan sin problemas para las versiones impresa y en línea. Segmentamos y armamos nuestra ofertas de noticias globales en los dos medios simultáneamente, las 24 horas. Vemos la web como un complemento esencial de nuestro negocio tradicional, el impreso.

También sabemos que el nuevo periodismo no está exento de deficiencias. Somos concientes de los riesgos de borrar la distinción entre lo que podría describirse como un periodismo “artístico” y otro de “mano de obra”. Por “artístico”, me refiero al periodismo que es propiamente verificado y que ha pasado por una serie de filtros para la precisión, el buen gusto y la legalidad.

El periodismo de “mano de obra” es muy diferente porque se basa principalmente en la opinión en lugar de en hechos comprobados. Podría adoptar la forma de los tweets de Twitter y los mensajes de Facebook en las calles de Teherán, los primeros esbozos de una gran noticia. Este periodismo se encuentra entre la comunidad de bloggers de todo el mundo, quienes cada vez tienen mayor influencia en la imposición de la agenda noticiosa.

Permítanme hacer una advertencia sanitaria. Los bloggers han revelado historias importantes y lo seguirán haciendo. Pienso en Mayhill Fowler, quien reveló las controvertidas opiniones de Barack Obama sobre armas y religión, durante las elecciones presidenciales de 2008. Más cerca, fuimos testigos de una gran primicia de Guido Fawkes, el blogger de Westminster, quien reveló que Damien McBride, un alto asesor del primer ministro Gordon Brown, había enviado mensajes de correo electrónico para proponer una campaña de calumnias contra el liderazgo del Partido Conservador.

Por otra parte, la mayoría de los bloggers no operan bajo las normas de quienes aspiran a un periodismo de calidad. A menudo se complacen con presentar los rumores como hechos, argumentando que los lectores pueden intervenir para corregirlos si están equivocados. Rara vez se dedican a la búsqueda de una noticia original: el pan y la mantequilla son la opinión y sus comentarios. Por su cultura de la inmediatez, frecuentemente les interesa más ser los primeros que estar en lo correcto. Y hay una buena razón para ello. En palabras de Michael Arrington, blogger de tecnología en California, “rápido es barato; exacto es caro”.

Tampoco quiero sonar extremista. El periodismo británico ha premiado la primicia y durante mucho tiempo ha borrado la frontera entre noticias y comentarios. El aumento de los bloggers puede ser el último suspiro de nuestra era de condescendencia, no sólo en la política, sino también en las costumbres sociales de Gran Bretaña, Estados Unidos y donde sea. No quiero decir que la web ha restado valor al periodismo. Por el contrario, ha creado oportunidades para mejorarlo. Las organizaciones noticiosas especializadas tienen la oportunidad de prosperar. La mediocridad se encuentra en más riesgo.

Repensar el modelo

Es vital que las organizaciones tradicionales aprovechen el poder de los nuevos medios para garantizar y demostrar que el periodismo de calidad puede prosperar. Esto requiere un dominio tecnológico, aunque no necesariamente en detrimento del legado de las empresas. Y también se requiere de voluntad para replantear radicalmente el modelo de negocio que ha mantenido al periodismo durante el siglo pasado o más.

Repensar el modelo puede llevar a terrenos peligrosos. The Washington Post se metió en problemas por la idea, mal cocinada, de ofrecer a los lobbyists encuentros con funcionarios de gobierno a cambio de dinero, aderezada por el hecho de que las reuniones tendrían lugar en casa del dueño del Post y en presencia de un editor y otros periodistas experimentados. El plan fue abandonado, después de los daños que causó a la reputación del Post como una empresa independiente y no como un broker.

Un camino mejor es que las organizaciones hagan lo que mejor saben hacer y se enfoquen en lo que las diferencia del resto. Lo mismo puede ser el deporte o la cobertura de celebridades, o simplemente una larga reputación de servir al hombre y la mujer común. Entender en qué se es especial, distintivo y original es el primer paso. El segundo es establecer una plataforma en línea capaz de cobrar por el contenido, ya sea por artículo o por un paquete de suscripción.

El FT ha sido pionero de un modelo en el que un número limitado de artículos se ofrece al usuario en línea como “degustaciones”, antes de que se le pida suscribirse. Registramos un aumento sostenido en los ingresos como resultado de esta estrategia de cobrar por la calidad y las noticias de nicho con contenido global, crucial en un momento de poca publicidad. Muchas organizaciones se están decantando por el cobro de contenidos, como el New York Times, que primero se había inclinado por el acceso libre. Todavía está en el aire cómo funcionan estos modelos y cuántos ingresos pueden generar, pero pronostico que en los próximos 12 meses casi todas las organizaciones noticiosas cobrarán por sus contenidos.

Sin nuevas fuentes de ingresos, el periodismo de calidad se marchitará. Quizá no imaginamos el precio que pagaremos. Un precio que debe medirse no sólo en puestos de trabajo, sino en algo más duradero y valioso. El periodismo forma parte intrínseca de las sociedades libres. Cierto, el periodismo no es perfecto, nunca lo ha sido ni lo será; por naturaleza regularmente es incómodo, sobre todo para el poder. Pero importa y lucharé por él hasta último momento.

Notas relacionadas:

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La normativa del Correo de Público-Milenio

enero 19th, 2010 — 11:05am

El domingo 10 de enero, el Defensor del Lector de Público-Milenio, Juan Carlos Núñez, me hizo el honor de citar la investigación que realicé entre febrero de 2005 y agosto de 2008 para normar la participación de los lectores en la sección Correo.

Juan Carlos utilizó la investigación, con la que me titulé como licenciado, para su artículo “Insultos en Correo”, motivado por el reclamo de Luis González de Alba de una carta firmada por Alfredo Menchaca y Arcadia Lara, “en la que los lectores expresan su opinión en torno a la gestión de Felipe Calderón. La misiva comienza con un juego de palabras escatológico con el que se refieren al presidente y a su gabinete”.

Desde que terminé la investigación no había vuelto a sus páginas y, como todo, estoy convencido de que es perfectible: en su momento me sirvió para titularme de la Licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación por la Univa. Hoy creo que le hace falta una buena revisión, sobre todo después del acelere en las redes sociales de internet, que se mencionan en el documento, pero sin la profundidad y el alcance que ahora ostentan en México y, en particular, en Guadalajara (Facebook, Twitter, blogs).

Publico el documento, algo que debí hacer en agosto de 2008, cuando me titulé con Rubén Alonso, Yadira González y Sergio René de Dios Corona como sinodales. Espero que sea de utilidad para alguien. Si lo es, agradeceré muchísimo sus comentarios.

Éste es el link a un PDF y, si no quieren abrirlo, copio el índice de contenidos y la bibliografía (dale clic al Continue reading de más abajo).

La imagen de este post es el escaneo de una postal enviada desde Puerto Rico. Una bonita historia de las muchas que viví como editor de la sección Correo. Puedes leerla aquí.

La elaboración de una normativa para la publicación de las cartas al director del Público-Milenio

Índice

Para leer más, da clic en el siguiente vínculo (el que dice Continue reading)

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Notas relacionadas:

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Los tweets de la entrega del Premio Jalisco de Periodismo

diciembre 9th, 2009 — 6:53pm

El formato es originalmente de Twitter, pero copio y pego aquí por si alguien quiere saber cómo estuvo la entrega del Premio Jalisco de Periodismo de hoy en el auditorio Pedro Arrupe del Iteso.

Publico los tweets originales de la cuenta @SensacionalD en orden descendente, del primero a las 12:10 horas, al último, a las 13:20, y agrego algunas ligas, para que conozcan los trabajos ganadores.

Aquí va:

En la fotito, tomada del sitio del Iteso, Jorge Valdivia recibe el Emisario, insignia del Premio Jalisco de Periodismo, de las manos del rector Juan Luis Orozco.

Estoy en la entrega del Premio Jalisco de Periodismo. Habla el rector del @iteso Juan Luis Orozco

“Los medios no son un instrumento para fines políticos particulares”: Juan Luis Orozco, rector del @iteso

“Los periodistas visibilizan al diferente, al discriminado, al que nadie quiere ver”, Juan Luis Orozco del @iteso

“Los periodistas son nuestros ojos y nuestra sangre… El Premio Jalisco es una responsabilidad”, Juan Luis Orozco del @iteso

Terminó el discurso de Juan Luis Orozco del @iteso Viene la entrega en las disrintas categorías.

Categoría Noticia, habla Jaime Barrera, de Milenio Guadalajara

“Casos de dengue no cuadran”, de Jorge Valdivia de Milenio Guadalajara. Categoría Noticia.

Habla Jorge Valdivia, editor: “Yo veía lejano ganar este premio, por mi labor como editor”.

“Como editor, mi tiempo para investigar es menor, porque nuestra labor pasa de las relaciones públicas a la gestión de personal”, Valdivia

Dictamen Categoría Crónica, con Jaime Barrera al micrófono.

“En la corrupción también hay clases”, de Jorge Gómez Naredo de La Jornada Jalisco

Habla Jorge Gómez, expresa agradecimientos.

“La censura de estos tiempos se ejerce con el dinero público, con el boicot publicitario donde también hay empresarios”, dice Naredo

Jaime Barrera anuncia la Categoría Entrevista: “Siempre fui loco”, entrevista con Lavolpe de Omar Fares en Milenio Guadalajara [por más que busqué no encontré la liga esta buenísima entrevista]

Omar Fares al micrófono en la entrega del Premio Jalisco de Periodismo

“Una vez más estoy aquí… El género que más disfruto es el de la entrevista, porque todos tenemos algo que decir”, Fares en @iteso

Roberto Ruvalcaba Barba anuncia la Categoría Radio: Isaura López y Pablo Rodríguez, con “La farsa mortal de la salud”

[sin publicación en línea: les dejo este audio que bajé de Notisistema con Isaura López en la premiación de hoy]

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Isaura López y Pablo Rodríguez, de Radio Universidad, con otro premio relacionado con el dengue y la Secretaría de Salud Jalisco

“Estoy al pie del cañón y no esperando una llamada para dar seguimiento a una información”, Isaura López de Radio Universidad

Un poco mártir el discurso de Isaura. Pide aplauso de pie para Pepe Galindo, Jonathan Bautista y Alberto Gómez Reynoso

Aplauso por “morir en el cumplimiento de su labor de informar”. Oh.

Barrera anuncia la Categoría Reportaje Prensa Escrita: “Trepar a la bestia, una victoria pírrica”, de Eduardo González Velázquez de La Jornada Jalisco

Agradece a los migrantes centroamericanos que le confiaron sus historias y repudia la política migratoria de Felipe Calderón

Barrera anuncia la Categoría de Foto Fija para Chema Martínez de La Gaceta de la UdeG

Chema al mic: Ups, qué les digo. Me dieron 2 minutos…

“Saben ustedes a quién le deben algo: a ellos, a los que están tomando las fotos”

Chema baja y ofrece el premio a los fotógrafos en el auditorio del @iteso

José Antonio Fernández anuncia la Categoría Reportaje Televisivo a María Antonieta Flores por “Carriolas vacías”, de TVAbierta de la UdeG [no encontré el material en ningún sitio web, bien convendría distribuirlo por YouTube]

Flores Astorga al mic, agradeciendo en francés primero, en español después.

“Como esta realidad que denuncio se ha expresado tanto en español, pues ahora lo hago en otro idioma, para ver si ahora sí se escucha”

“Se trata de un negocio: que unas mujeres muy poderosas arrebatan niños para entregarlos a otras mujeres muy poderosas”, Flores Astorga

Mención honorífica en reportaje televisivo para Vanesa Robles, por “Érase una vez un río”

[da clic aquí para ver las cuatro partes del reportaje de Canal 6]

Fotografía en Movimiento para Eduardo Pérez Ramírez de la XEJB por “Educación migrantes 1″ [nada en línea]

Eduardo, de XEJB y la Secretaría de Educación, al micrófono para recibir el Jalisco de Periodismo en @iteso

“Es una hazaña la de los niños jornaleros que a pesar de todo van a la escuela”, Eduardo Pérez Ramírez

Periodismo Digital, para Alejandro Cabanillas de @informador por la cobertura de las elecciones de 2009

Cabanillas al mic: “Internet es el gran reto del periodismo… Los novatos son la nueva sangre del periodismo”

Cabanillas agradece a Carlos Álvarez del Castillo y a todos los jóvenes y colaboradores de @informador en línea

Mención honorífica para Rossana Reguillo de @magisrevista por el blog Diario de la Epidemia en Periodismo Digital

Y ora, el Jalisco al estudiante Fabián Ramírez de @iteso por “Trastorno límite de personalidad, una enfermedad incomprendida por la soc”

Fabián al mic: agradece al periodista Juan Carlos Núñez, su profesor, y a los doctores que guiaron su reportaje.

Y para cerrar la entrega del Premio Jalisco de Periodismo, el homenaje Despertador Americano para el recién fallecido David Negro Guerrero

Notas relacionadas:

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Soitu ha muerto

octubre 30th, 2009 — 7:36pm

Fue breve, como casi todo lo bueno: apenas 22 meses de trabajo constante, pero con un impacto fenomenal: una comunidad adicta a seguir las noticias del equipo que encabezó Gumersindo Lafuente en el diario digital Soitu.es.

Tras su abrupta salida de la dirección de elmundo.es, Lafuente tardó un año en preparar su nueva aventura periodística, al lado de Borja Echeverría, Raúl Rivero y un entusiasta equipo de periodistas e ingenieros dispuestos a seguir al responsable de congregar a 9.9 millones de usuarios únicos en el periódico en línea de Carmen Iglesias. Todo, con el patrocinio financiero de BBVA, a través de Cidessa Uno.

El resultado fue Soitu, que se posicionó en el puesto 413 de España según el ranking de Alexa, con más de un millón de usuarios únicos mensuales. Las secciones de este ejercicio de diarismo en línea dieron cuenta de la diversidad de intereses de la Redacción de Soitu, más allá de los temas obligados como política, deportes y economía: Hartos del Coche, para abordar constantemente las innovaciones en la búsqueda de alternativas al transporte motorizado; I Love Publi, para hablar de publicidad, mercadotecnia y diseño, o El Descodificador, sobre el mundo de la televisión.

Soitu avanzó en la generación de widgets, con información sobre el clima, sorteos o la liga del futbol, y en la creación de una plataforma de red social parecida a Twitter, Utoi, que permite la publicación de 280 caracteres y embebe fotos y videos en el mensaje. (Acá, los mensajes sobre el cierre de Soitu en Utoi).

La noticia de su cierre, dado a conocer el 27 de octubre de 2009, me tomó por sorpresa: conocí Soitu a principios de año y lo consideré, desde el principio, un sitio de inspiración. La crisis económica de los periódicos me había llegado a los tobillos y barajaba las posibilidades de hacer algo en línea. Soitu era un faro: un equipo profesional, divirtiéndose y haciendo periodismo desde una Redacción diferente, tecnologizada, abierta y comprometida.

Si la lección para los medios impresos es contundente, con el coctel que produce la pérdida de lectores, baja de circulación y pérdida de anunciantes, el cierre de Soitu.es da un chapuzón apabullante para el periodismo en internet: la publicidad no es el único modelo y tampoco lo son el pago por las noticias ni el patrocinio directo, en este caso el de BBVA. Se necesita eso y algo más, mucho más, porque mantener una Redacción que produzca contenidos propios exige mucho dinero.

Obvio está decirlo: además de los gastos fijos (oficina, equipo de cómputo, ancho de banda, telefonía fija y móvil), se requiere mantener a los talentos, periodísticos, administrativos y de tecnología, y dotarlos de suficientes motivaciones para realizar productos a la altura de las circunstancias. Y eso, en un proyecto ambicioso como el de Soitu, requiere mucho dinero.

BBVA decidió retirar su patrocinio, que en dos años alcanzó los 3.5 millones de euros, al no percibir los resultados que esperaba del proyecto encabezado por Lafuente: “[No supimos] convencerles de que los proyectos que nacen en sectores inmaduros y crecen en momentos de turbulencias necesitan paciencia para encontrar su sitio”. 51 por ciento de las acciones de Soitu, propiedad de Micromedios Digitales, pertenecía a los periodistas e ingenieros; el restante 49 por ciento, estaba controlado por Cidessa Uno, propiedad de BBVA.

¿El mensaje es que el periodismo habrá de hacerse de manera más compacta, con redacciones diminutas y recursos atomizados, financiados individualmente?

Deseo una larga vida a los próximos proyectos de quienes hicieron Soitu.

Algunas ligas de interés sobre el cierre de Soitu.es

  • Hasta la vista y gracias
  • Soitu ya no es yo
  • Soitu.es está muy vivo
  • Yo leo Soitu
  • Soitu no resiste la crisis
  • El Who is Who del Periodismo Digital se moja en un día de lágrimas, por @pacotorres
  • Y del archivo de este blog:

  • La culpa la tiene internet
  • El culpable sí es internet
  • Adiós, periódico
  • El humilde periodista estercolero
  • Adiós, Público
  • Un video de la construcción de Soitu.es, un clásico de la forma de divertirse haciendo periodismo:

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