Hipertextual: “En búsqueda de nuevos bloggers. Pedimos un promedio de cinco posts diarios de lunes a viernes (por favor no nos escribas si no cumples este requerimiento). Todos son puestos pagados”. Va el glosario: Hipertextual es una empresa española dedicada a la administración de blogs. Blog es una bitácora personal o colectiva para publicar en Internet cualquier cosa de forma gratuita. Post es el nombre con que se conoce a la nota publicada en un blog por su blogger (su creador). Puestos pagados, ¿necesita definición? Hace unos años, el blog más común parecía un diario personal: la gente hablaba de su vida, sus amigos, sus altibajos, sus amores. Aunque había excepciones: Drudge Report, el blog del periodista Matt Drudge, se hizo famoso al revelar la relación entre Clinton y Monica Lewinsky, en 1998. Hoy existe de todo. Y en Hipertextual necesitan, desde el 23 de mayo, seis bloggers para sitios dedicados a deportes, publicidad, espectáculos, diseño, erotismo y uno sobre Nueva York. ¿Cuánto pagan? No lo sé, ya tengo mucho trabajo. Pero es una oportunidad de empleo. ¿Para quién? Ahí está el detalle. Si se es un navegador cotidiano de Internet, la respuesta es más sencilla. Si no, pasaremos la vuelta y seguiremos buscando en los anuncios clasificados hasta encerrar con rojo una opción. “Empresa líder en su ramo solicita…”. Lea y elija. Desde la universidad escucho que los diarios impresos desaparecerán. Siempre el mismo discurso. Y siempre se recicla la euforia: el fin de los tiempos está a la vuelta de la esquina; el Apocalipsis, un caballo llamado Internet, viene a quemar las redacciones. Después del boom y el colapso de la red como generadora de dinero, en el año 2000, el comercio en línea se ha estabilizado y avanza firme y con ritmo. Las compañías destinan más dinero a promocionarse en Internet y crece la oferta de puestos en empresas web. El clasificado de Hipertextual es parte de esa tendencia, maximizada: generar dinero, y trabajos, desde esa cosa llamada blog. ¿Hacemos otros glosario? Mea culpa. La semana pasada cometí un error de primaria: no verifiqué y mandé “San Francisco Valley”, real sólo en mi lapsus, en lugar de San Fernando Valley, California. Así no habrá trabajo para mí en ningún blog. Mis disculpas.
Los requisitos para concursar en Hipertextual:
Que tengas conocimiento y si es posible experiencia con blogs
Ser un apasionado, con ganas de cumplir y superar retos
Que puedas trabajar en equipo, a distancia
Que tengas tu propio equipo de trabajo
Que sepas manejar imágenes, usar un lector de feeds y demás aspectos básicos relacionados a los weblogs
La entrada de la nota de El País es estupendo: “Más de mil millones de personas usan cada día Internet para comunicarse y buscar información. Decenas de Gobiernos buscan, mientras, la manera de controlarles”. El País documentó la investigación realizada por las universidades de Oxford, Cambridge, Harvard y Toronto, que certifica que “25 países —entre ellos, Irán, China y Corea del Sur— ejercen la censura de webs con contenidos políticos o sociales peligrosos, e impiden el acceso a aplicaciones como YouTube o Google Maps”. Según el estudio:
Corea del Sur sólo impide el acceso a las informaciones relacionadas con Corea del Norte
Turquía impide el acceso temporal a YouTube “por un video que ‘ofendía’ la memoria de Ataturk
“El informe no incluye Corea del Norte ni Cuba, no porque no se ejerza la censura sino porque los investigadores aseguran que no podrían garantizar la seguridad de sus fuentes en el país”, añade la nota de El País. Los contenidos más censurados son:
las ideas de los opositores políticos, defensores de los derechos humanos o disidentes
los relacionados con derechos de grupos como mujeres y homosexuales
y los relacionados con la “seguridad nacional”, que clausura sitios de grupos insurgentes o terroristas
Había olvidado postear esto. El domingo pasado, como siempre que hay partido en Guadalajara, los habitantes de esta ciudad tuvimos que:
imaginar lo que sucedía en el estadio Jalisco
era escuchar el Chivas-América por radio
ir a algún restaurante o bar para gozar del servicio Sky, que monopoliza la transmisión de todos los partidos de futbol en México
darle seguimiento al juego en un periódico o sitio especializado en deportes
La quinta opción, que conocí ese domingo, es Audiogol, un portal donde se puede visualizar el partido en tiempo real (con uno minuto de diferencia, más o menos). La imagen, claro, no tiene una definición excelente: parece como una película en VCD mal grabada. Pero cuenta con una narración del partido y los usuarios de Audiogol, mientras ven el partido, hacen comentarios en un chat libre que aparece a un lado del visualizador. Este portal está dedicado a los fanáticos del futbol en América Latina: tiene cabeceras para México, Ecuador, Colombia, Argentina, Perú, Uruguay y Chile. Una buena opción para seguir cualquier partido. La tercera pantalla de la imagen es del gol del América.
Y un dato curioso: ese domingo, combiné la visualización del partido en Audiogol con la narración a través de la W Radio en línea. Al minuto 35, más o menos, comenzó a escucharse algo extraño: “¡¡Hola, Jorge, Jorge, Jorge!! [...] ¡¡¡Jorge!!!”. Se interrumpía la narración y alguien silbaba y tallaba el transmisor. Quizá fue un miembro de la producción, pero sin duda se trató de un mensaje del más allá.
Visite Audiogol. La suscripción es gratuita y no requiere más de dos minutos enlace
No sé si esto es un signo de los tiempos. Quizá a los académicos del Web 2.0 les agradaría esta noticia: en Hipertextual, una compañía de weblogs creada en 2005, busca seis nuevos bloggers para sendos blogs que lanzará en el verano, y además solicita a otros tres bloggers más para tres sitios ya en red.
Todos los puestos, por supuesto, contemplan un salario. Es interesante conocer los requerimientos: “Pedimos un promedio de 5 posts diarios de lunes a viernes (por favor no nos escribas si no cumples este requerimiento). En fines de semana bajamos el ritmo”. Yo apenas puedo postear una nota a la semana. Pero así son las cosas.
Si usted es una de esas personas que considera que ha perdido valiosísimas horas viendo pornografía en Internet, sin encontrarle nada educativo al tema, busque en la revista Good el video que protagoniza la actriz porno Kelle Marie. Pura y sana diversión. En una habitación de San Fernando Valley, una británica de botas y minifalda a cuadros está recostada en una cama. La música invita a un paraíso limpio lleno de colores. Se levanta un poco la camisa, muestra el ombligo y la parte baja de la espalda. Luego comienza a bajar el cierre de sus botas. Se trata del papel más educativo de esta actriz de 26 años, quien ha participado en historias de foot fetish, de novias con máscaras de luchadores y otras de motivos navideños. Le digo la verdad: con cada movimiento, Kelle ofrece, además de su cuerpo bronceado, unos datitos bastante interesantes.En sus pantorrillas, aparte de un vendaval de emociones, se conoce que uno de cada diez sitios web en el mundo es porno y que 25 por ciento de las búsquedas en Internet están relacionadas con los contenidos eróticos. Cuando Kelle se desabrocha el sostén, su espalda transpira y leemos el dato de que cada segundo hay 28,258 personas viendo porno en la red. Asombroso en ambos casos. Pero la calentura se enciende cuando la cámara recorre sus muslos. Cada segundo se gastan 89 dólares en pornografía (casi mil pesos). Es tanto el mercado, y tan redituable, que cada día se abren 266 nuevos sitios eróticos en la red. Éste es el dato que requirió mayores palabras a quienes escribieron sobre el cuerpo de Kelle: el lugar más adecuado fue colocarlo entre sus senos, bordeándolos como un listón. El video es sobre porno, utiliza a una actriz porno, parece porno y camina como porno… Pero no lo es. Y me atrevo a proponerlo para clases de prepa, como parte del desarrollo evolutivo de la web. Recuperé los datos para oponerlos a la tesis de The Economist de la columna de la semana pasada: las búsquedas de porno disminuyen frente a las redes sociales (MySpace, blogs, chats, Second Life). ¿Y la investigación de Good? ¿Se contradicen? No. Recalcan lo evidente: la red, abierta masivamente a mediados de los noventa, se ha graduado como un medio para todos los contenidos. Incluidas las producciones profesionales de la profesora Kelle Marie.
En Digg postearon el “map of online communities”, un territorio que recuerda el de la Tierra Media de JRR Tolkien, pero que en lugar de la Comarca, Gondor, Mordor, en lugar de los ríos Anorien, Anduin, presenta lugares quizá menos escabrosos, pero igual de interesantes y poblados. El mar de los Memes, el golfo de YouTube, el archipiélago del Proyecto Wiki, la fortaleza volcánica de Google. La recomendación de sus creadores parece bastante certera: “Las proporciones están basadas en las mejores imágenes que se encontraron, pero exigieron mucho trabajo de imaginación. No se use este mapa para navegar”. Versión para fondo de pantalla aquí. Y, para comprar el mapa en tamaño póster, acá.
The Economist publicó en abril una nota que plantea la posibilidad de que las visitas a sitios porno disminuyan, como consecuencia de la proliferación y popularidad de las redes sociales. La lógica no parece tan descabellada, conociendo la historia de la industria porno y su afición por probar las nuevas tecnologías antes que nadie. Hoy me encontré este video sobre la pornografía en internet. Divertido, cachondo y verdaderamente informativo. Lo realizaron para la revista Good y se trata de una investigación sobre el tráfico del porno en internet y sus rendimientos económicos. El remate es precioso: “La transparencia, traída para usted por Good”.
En Alt1040 también leí que el portal Porn.com acaba de ser vendido por nueve millones de dólares a MXN Limited. Se trata del segundo dominio de contenidos sexuales más caro de la historia; el segundo es Sex.com. Leer la nota.
¿Quién quiere porno cuando las divas de la farándula nos lo recetan a diario en televisión, prensa e Internet? Que si Paris Hilton no usa calzones… y los paparazzi atentos para constatar el escabroso detalle. Que si a Britney Spears tampoco le gustan las bragas… paparazzi incluidos. Que si Lindsay Lohan tiene un nuevo videíto… Que si Janet Jackson enseña lo suyo en el SuperBowl… Y se trata sólo de las estrellas gringas, de las que incluso los propios gringos están hartos de ver y oír por todos lados. El viernes, la revista Forbes publicó un estudio de opinión sobre las celebridades más sobreexpuestas en los medios de Estados Unidos. En los primeros cinco lugares figuran Britney Spears, Paris Hilton, Kevin Federline, Tom Cruise y Nicole Richie. En México, la ausencia de estudios y encuestas sobre celebridades no es motivo para privarnos de escándalos faranduleros. Hace unas semanas vi en la portada de una revista a la cachetona Michelle Vieth: presumía su felicidad matrimonial y el nacimiento de su segundo hijo. Con todo derecho, pensé. Aunque no pude confirmar si el padre de sus hijos es el mismo patán que difundió hace unos años en Internet un video íntimo de la actriz. No describiré el contenido: era candela pura. Hace unos días, corrió como pólvora la versión de que Galilea Montijo había participado en un video porno. Lo busqué en Internet. Mi primera impresión: ¡órales, la Montijo es una profesional! Segundos después: ésa no es Galilea, no manchen. ¿Habrá quién le diga esto a las millones de personas que mantienen, por tercera semana consecutiva, el nombre de Galilea Montijo en los primeros lugares de búsquedas en Internet? La revista The Economist publicó en abril un artículo donde se preguntaba si los contenidos pornográficos perdían su posición privilegiada en la web. El planteamiento era de lo mejor: las búsquedas de porno perdían visitas frente a las redes sociales (MySpace, blogs, chats, Second Life), como sucedió con las nuevas tecnologías en sus respectivos momentos: videos Beta, VHS, televisión por cable, satélite, Internet. Quizá The Economist le atinó al punto, pero en estos tiempos ¿quién quiere buscar porno cuando éste aparece por todos lados? Como dicen mis amigos: que se los folle un pez.
El Internet Archive es una organización dedicada a recopilar toda clase de materiales en formato digital: hay audios, videos, textos, fotografías e incluso impresiones digitales de páginas de Internet desde 1996. Un verdadero archivo sobre casi cualquier cosa y, lo mejor, siempre está en construcción. Entre los millones de materiales que pueden consultarse sse encuentra una curiosa grabación de 1909, cortesía del National Park Service estadounidense. Se trata de una respuesta sonora del presidente Porfirio Díaz al inventor Thomas Alva Edison, a quien conoció “en los primeros días de la luz eléctrica” en Nueva York”. El material está fechado el 15 de agosto de 1909. Con una voz pausada y firme, a pesar de sus casi 79 años (los cumpliría el 15 de septiembre), Díaz Mori le suelta de epítetos a Edison:
“Presentí en usted al héroe del talento, al triunfador del trabajo, al que más tarde habría de someter a disciplina el fuego arrebatado cual Franklin a los cielos para perpetuar, acá en la Tierra, en sus maravillosos aparatos fonográficos, la cariñosa voz de los seres amados, reproduciendo todos los ritmos, todos los acentos y todas las modulaciones del lenguaje humano”.
Un excelente material para conocer la retórica de Díaz y el valor que más consagró durante sus casi 33 años de gobierno: el trabajo:
“[Usted, Edison] ha creado nuevas fuentes de felicidad, de bienestar y de riqueza para el género humano utilizando las más poderosas fuerzas conocidas: luz, electricidad, trabajo y genio”.
El Internet Archive se describe así: “Estamos construyendo una biblioteca digital de sitios de Internet y otros artefactos culturales en formato digital. Como una biblioteca de papel, proveemos acceso libre a investigadores, historiadores, estudiantes y público en general”. Está patrocinado por Alexa Internet, HP Computer, The Kahle/Austin Foundation, Prelinger Archives, National Science Foundation, Library of Congress, LizardTech, Sloan Foundation, Hewlett Foundation y contribuyentes individuales.
En el Museo de la Ciudad se exhiben 28 fotografías de la ciudad, realizadas por el fallecido Gabriel Ibarra Gómez (1898-1970). La línea del tiempo concluye en 1949, con una placa de los Arcos de Vallarta, según la nota de Público-Milenio. Sin duda, una excelente panorámica de lo que fue la ciudad, pero basta el nombre de la exposición para adentrarse en el fangoso terreno oficialista y provinciano: La Guadalajara que se nos fue. Se entiende: se “han perdido” edificios de valor patrimonial, casas, el ambiente pueblerino. Pero antes que reclamarle al tiempo como ente abstracto, el Museo de la Ciudad debería contemplarse ser más propositivo:
una crónica gráfica de la transformación de la ciudad, con estadísticas de la densidad poblacional, de la cantidad de automotores, de la industria y la economía
una comparación gráfica de lugares y espacios: qué eran, qué son ahora, qué ofrecen a los habitantes y turistas de la ciudad
No me convence el criterio de que era mejor el llano que la urbe. Porque de eso se trata: de vivir la ciudad y transformarla. Mejor habría que cuestionarse por la calidad de vida en los nuevos complejos multifamiliares, por la fijación gubernamental de privilegiar el transporte privado sobre el público, de la contaminación, de las absurdos permisos municipales para deforestar Colomos, La Primavera, Colomitos. Siempre me cayó mal Ignacio Díaz Morales, pero cuando le leí esto lo comprendí un poco: “Para eso quise hacer yo la Cruz de Plazas: para tener en donde sentarme a ver los edificios que yo veía de chico, para recordar la ciudad de mi padre, la ciudad de mi madre, para sentirme en familia y recordar a la gente de mi casa”. Y para eso tuvo que derribar algunos bonitos edificios, aunque le atinó: en la Rotonda y las plazas de la Liberación, de Armas y de los Laureles siempre hay multitudes, enamorados, fotógrafos de ocasión, gays, palomas, merolicos. ¡Como en familia! ¿Y los edificios que Díaz Morales veía de chico? Ah, qué tristeza: la mayoría es de la segunda mitad del siglo XX. Hace dos semanas el Ayuntamiento de Guadalajara cedió el Parque Mirador Dr. Atl —con una excelente panorámica de la barranca de Huentitán— para la construcción del Guggenheim. ¿Habrá que hacer fotos para exhibirlas en 50 años como “el parque se nos fue”? La exposición adolece de objetivos claros, más allá de un provincianismo exacerbado y falta de autocrítica. Es bastante sencillo seleccionar unas fotografías, retocarlas y exhibirlas como parte de la política de exposiciones del museo. Y, para colmo, sólo estarán en exhibición un mes. Clásica exposición instantánea de esta Guadalajara linda.
Museo de la Ciudad: Independencia 684, Centro Histórico. Teléfonos 3658-2665, 3658-3706, 3658 2531. Martes a sábado de 10:00 a 17:30 horas y domingos de 10:00 a 14:30 horas
La cita de Díaz Morales la tomé de la revista Artes de México, del número 41, dedicado a Guadalajara (1998)