Una vez el Covarana me preguntó si era posible brincar de un andén a otro en el metro de la ciudad de México. Estábamos en la estación Chabacano y le dije: “Sí”. No me creyó y yo no estaba dispuesto a realizar una demostración.
Hoy me encontré este video en el blog Plaqueta y ya, de Tamara de Anda, y lo reproduzco acá. Cova, ahí tienes dos pruebas realizadas justamente en Chabacano.
Vía: Plaqueta y ya
Te reto, blogger infecto, a que saltes así en el Tren Ligero. No cabe duda, el Dios Ameba es extremo y vale mil.
Ya lo dijo el sabio:
La dicha es mucha en la ducha. (¿O era la ducha es mucha en la dicha? ¿La mucha es dicha en la ducha? ¡Joder!)
Joer tíos!!! este par de brincadores del metro son mis ídolos. Eso sólo es posible en México me cae!! Un abrazo desde Madrid. Felicidades por el blog, está divertido!!
Alicia Ca
No fue Covarana, memazo, fui YO. Como siempre, te crees Dios!!! Salieri!!!
Wow no había siquiera pensado en brincar los andenes del tren ligero ¡¡¡