La trampa
Caí en una trampa de oso, la voz de los colombianos, ecuatorianos, argentinos.
Los cuadernos de dibujo de Joni b y programas de radio en internet. Descargué algunos y estuve atenta a sus disertaciones, me impedí seguir sin el murmullo de su programación sin hora.
Te escuchan
Dispuesta a escuchar, flexioné el cuerpo y dispuse la sonrisa.
Llegué a los 30 sin mutilarme una oreja, pisar el psiquiátrico o el telemarketing.
Las generaciones
No entiendo la amistad de los dispuestos. Me parece falsa la atención, el rencor y sus méritos.
Mis amigos se desperdigaron en otros paíases ¿será eso?.
Los generosos
Dispuestos a una vida agradable, sin mutilaciones de por medio.
No juzgue: disponga.
Me imaginé que todos en el bar éramos ancianitos de asilo, o que escondíamos nuestra paternidad.



