Si detectas un enlace roto o equivocado, avísanos; queremos mantener un sitio sano y con todo en su lugar. Puedes dejar un comment en cualquier post o escribir a composta.amateur[arroba]gmail.com Te lo agradeceremos.
Para promocionar los juegos Paramericanos 2011 que se celebrarán en la ciudad de Guadalajara, al stand de la FIL trajeron un Xbox360 con el accesorio Kinect. Llama tanto la atención que no te das cuenta de que el stand es de los juegos Panamericanos sino hasta que preguntas.
El Kinect es un controlador de juego que va un paso más allá del control del Wii, pues detecta los movimientos del cuerpo para funcionar.
Futbol, bolos, atletismo, boxeo y voleibol son algunos de los juegos que disfrutan los asistentes al área internacional de la FIL 2010.
—Quién sabe quién va ganando— No importa, al final se suma—. Responde la pequeña multitud que espera su turno en las gradas.
Alan Wake, la apuesta de Microsoft, permite una experiencia de juego más personal
La industria del entretenimiento digital ha evolucionado a tal grado que ahora compite con las grandes disqueras y los estudios de Hollywood. Los videojuegos se han posicionado como el sano entretenimiento de la era digital, creando productos cada vez más complejos. Uno ejemplo claro es la manera en que Heavy Rain se convirtió en una especie de película interactiva, donde dabas caza a un asesino serial, tomando diferentes decisiones que iban creando tu historia para culminar en uno de los veinte finales posibles.
Ahora toca el turno a Alan Wake, un proyecto de Microsoft en el que retoman la estética campirana-rural-red neck de ciertas partes de Estados Unidos, para sumergirnos en una historia de horror en la que la fantasía y lo real son difíciles de distinguir. La historia gira entorno a Alan Wake, un escritor de novelas de suspenso que viaja al pequeño pueblo de Bright Falls en busca de inspiración. En este pequeño poblado, rodeado por un bosque oscuro y frío, su mujer desaparece en medio de extraños acontecimientos. El juego es un survival horror que recuerda a Silent Hill, pero que hace referencia a la narrativa de las series televisivas y sus constantes giros de tuerca.
Para publicitar este videojuego crearon una pequeña serie de seis episodios cortos a manera de precuela, que retoma la estética del videojuego para contar una historia retorcida que recuerda a las películas de David Lynch y su aberrante sinsentido.
Si te interesa ver la serie completa checala en el canal de Michinima en YouTube.
El nuevo videojuego de Rockstar Games sale a la venta el 18 de mayo
Hasta ahora, Rockstar Games había hecho de los Grand Theft Auto su carta fuerte. En esta serie de videojuegos la trama iba siempre de un tipo rudo que se metía en problemas con algún gángster y se veía inmerso en una guerra de mafias que nunca terminaba bien. Al final, ascendías con el personaje hasta al cúspide, donde luchabas contra una turba de hombres armados que se disputaban tu cabeza como trofeo. Nunca es fácil ser jefe de un imperio. De algún modo, cada título era una especie de cover del clásico cinematográfico dirigido por Brian de Palma y protagonizado por Al Pacino: Scarface. A veces eras un negro de barrio buscando vengar la muerte de tu madre o un migrante de la guerra de los Balcanes obligado a saldar una cuantiosa deuda con la mafia rusa. O simplemente un chofer de la mafia italiana inmiscuido en un círculo de venganzas. Aunque las historias eran intensas y obscenamente realistas, lo interesante era perderse por el intrincado laberinto urbano de una ciudad virtual: atropellar peatones, disputarse barrios enemigos, vender droga, robar casas, levantar chicas. Dentro de estas urbes, construidas a detalle según modelos reales (Nueva York era Liberty City, San Diego San Andreas y Florida Vice City), todo era posible. Ciudades a escala con sus propios habitantes, tráfico, arquitectura y negocios.
En abril de 2008, Grand Theft Auto IV no sólo fue uno de los títulos más vendidos en la historia de los videojuegos, sino que alcanzó los más altos puntajes en las críticas especializadas. Lejos de los automóviles, en este 2010 la compañía de videojuegos amenaza con un nuevo hit en el que cambia los motores por caballos y la jungla de asfalto por el salvaje oeste: Red dead redemption. La trama del nuevo juego narra la historia de un mercenario llamado John Marston, quien acaba de salir de la cárcel y está decidido a dejar el crimen para llevar una vida tranquila. Sin embargo, sus buenas intenciones se ven frustradas por agentes del Bureau (versión rústica del FBI), que lo obligan a cazar a los miembros de su vieja banda antes de que asesinen a su familia. Así comienza un viaje a través del salvaje oeste y el norte de México en el que habrá asaltos, asesinatos e incluso tomará parte en la revolución mexicana. Rockstar Games ha declarado que éste es su título más ambicioso, ya que no sólo recrea con precisión un estilo de vida, sino que busca captar la esencia del fin de una época. Son los años en los que el teléfono, la locomotora y la electricidad llegaron al salvaje oeste para dar paso a una institucionalización de las fuerzas gubernamentales, terminando con un modo de vida en el que la ley era dictada por bandoleros sin escrúpulos.
Red dead redemption, como Grand Theft Auto, es lo que en la industria de los videojuegos se denomina como sandbox game: universos virtuales donde armas tu propia historia de una manera no lineal, haciendo avanzar la trama a tu antojo. Supongo que si Sergio Leone aún viviera se maravillaría viajando a caballo por planicies y desiertos virtuales, cazando búfalos para sobrevivir, aceptando duelos a muerte y visitando cabarets. Porque Red dead redemption no sólo busca hace honor al western, sino que pretende volverlo real. Habrá que ver y la espera no es larga: el videojuego saldrá a la venta el próximo 18 de mayo: apenas unos días de paciencia para viajar el lejano oeste. Y lo que más llama la atención es la posibilidad de luchar en la revolución mexicana contra el ejercito de Díaz: aunque sea en inglés y con subtítulos.