Categoría: Crítica


¡Castilla y León a la vista!

agosto 31st, 2010 — 11:20pm
Obra de Carla Zaccagnini

Obra de Carla Zaccagnini

Falta poco para la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que se realizará del 27 de noviembre al 5 de diciembre de 2010, y para los que gozamos de sus letras y de su arte ya el comité organizador nos explicó lo que vendrá desde Castilla y León, invitada de honor, a algunos museos tapatíos…

- El Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC) traerá al Instituto Cultural Cabañas algo de su colección de arte contemporáneo que según los críticos españoles, resulta el acervo hecho “sin complejos al arte y en constante construcción, como el presente” más importante después de resguardado por el Museo Reina Sofía. Los curadores (“comisarios” en castellano ibérico) Agustín Pérez Rubio, María Inés Rodríguez seleccionaron aquellas obras que tienen relación con la palabra, con el lenguaje, sin más referentes geográficos. Por eso vendrá a Guadalajara obra de Antoni Abad, Ignasi Aballí, Pilar Albarracín, Txomin Badiola, Erick Beltrán, Emese Benczúr, Mira Bernabeu, Marc Bijl, Candice Breitz, Carles Congost, Diller Scofidio + Renfro, Dora García, Chus Gutiérrez, Pierre Huyghe, Immo Klink, Cristina Lucas, Alicia Martín, Tracey Moffatt, Mujeres Creando, Muntean & Rosenblum, Shirin Neshat, Fernando Renes, Clare E. Rojas, Fernándo Sánchez Castillo, Néstor Sanmiguel, Santiago Sierra, Yinka Shonibare, Eulalia Valldosera, Gillian Wearing, Cerith Wyn Evans y Carla Zaccagnini. Exposición en todos formatos, soportes y procesos imaginables que inaugurará el 24 de noviembre y que hay que ver.

- En la Oficina de Proyectos de Arte (OPA) la invitada de honor será la artista multidisciplinaria Dora García, artista que explora los confines de la cultura popular a partir de los procesos del arte contemporáneo. Habrá que ver si la exposición sigue el patrón de la OPA y se convierte en un laboratorio para que la artista desarrolle un proyecto especial para el espacio. Muchos hablan de una crisis española en el arte, si es cierto, Dora García resulta una excepción digna de seguirse y visitarse y la nueva época de OPA bajo la dirección de Mariana Munguía resulta perfecta para sus labores creativas.

¿Listos para FIL?

opinión Dolores Garnica

doloresgarnica[arroba]yahoo.com.mx

Consulta la cobertura de la FIL Guadalajara 2009 de Composta.net.

La pieza que ilustra este post es obra de Carla Zaccagnini.

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El caso Kaplan

agosto 4th, 2010 — 8:47pm

Su nombre es Dale Kaplan y es uno de los pocos artistas visuales que reconozco en casi todas las exposiciones de Guadalajara (paradójicamente el otro visitante asiduo que recuerdo ahora es Rubén Méndez). Su firma rápida aparece frecuentemente en los cuadernos de registro de muestras de arte contemporáneo o tradicional. Su voz se escucha normalmente polémica en conferencias, charlas y discusiones. Su pincel suele señalar ácidamente esos complots políticos y culturales que cree desenmascarar. Algunos apuntan a Kaplan con recelo, odio, enojo, desprecio o sorna. Hay quienes lo ven con admiración, y otros lo escuchan y le respetan. He visto cómo le ofrecen un discurso y cómo alza la mano para hablar y es ignorado.

Hace casi un año Kaplan estrenó un cuadro en la colectiva dedicada a José Clemente Orozco en el Instituto Cultural Cabañas, pintura repleta de caricatura que el artista visual vuelve a colgar en su “Espectáculo e insignificancia”, individual que puede verse en el Ex Convento del Carmen. Su pieza da algo de forma al discurso de una serie de retratos y escenas sobre la política y la política-cultural tapatía, que para muchos resulta sarcasmo y que para otros (entre los que me incluyo) termina en risotada a medio cuajar, como si algo del ingenio de Kaplan se desperdiciara en prejuicios sociales y económicos que repite una y otra y otra y otra vez, como un algo de obsesión por encontrar lo podrido en solamente un sector, un grupo y un tiempo: el arte contemporáneo y sus artistas, difusores y gestores. Solamente allí, como si sólo en ese espacio se contuviera su capacidad crítica.

La sorpresa de “Espectáculo e insignificancia” son las obras que no se relacionan directamente con el trabajo pictórico, como la serie de fotografías de mantas y anuncios de plástico que se cuelgan en la calle y que retratan a un candidato político; Kaplan retrata sus rostros deformados por el material o el ajuste de sus soportes (un anuncio arrugado, mal estirado o mal colgado) que nos recuerda cómo es que se puede releer lo que vemos diario, cómo estas deformaciones visuales tienden a parecerse a la percepciones ideológicas, críticas. Una serie interesante que también sugiere algo de asombro: ¿será que el trabajo de Kaplan, de tanto esforzarse en criticar los procesos contemporáneos, terminó por asimilarlos? ¿Será que se convenció de esa libertad de opciones, pensamientos, procesos y soportes por los que, a final de cuentas, aboga el arte actual? Habrá que preguntarle y escuchar atentamente su respuesta. Seguro la habrá.

opinión: Dolores Garnica
doloresgarnica[arroba]yahoo.com.mx

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Sencillito

julio 7th, 2010 — 8:52am

¿Qué sucede cuando un talentoso pintor oaxaqueño se va de mojado a Chicago? Sucede una rica mezcla entre lo urbano, el campo, la leyenda, el smog, el estrés, la tranquilidad y la nostalgia, mucho de lo que últimamente se puede apreciar en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara, en Simplicidad compasiva, de Filemón Santiago, justo después de su exhibición y producción en el Museo de Arte Contemporáneo (Marco) bajo curaduría de Guillermo Sepúlveda, después de tremendo atracón visual con sus paisanos Rodolfo Morales, Rodolfo Nieto y Francisco Toledo durante los últimos dos años de curadurías del museo de Monterrey.

Simplicidad compasiva nos llega a Guadalajara para encontrar en ella esa vena pictórica que florece de entre identidades y choques culturales. Lo que diferencia a Filemón Santiago de Nieto o Toledo –aunque resulten más o menos contemporáneos– es un suceso: su viaje en 1979 a Chicago, Estados Unidos, después de estudiar con Roberto Donis en el Taller de Artes Plásticas Rufino Tamayo, historia que determinó su obra y el sentido expresivo del artista entusiasmado con los colores y las formas de su cultura, especialmente de la tradición de Ñuu Dzahui (mixteca).

Entonces lo descrito por Filemón Santiago podría dividirse, según Guillermo Sepúlveda, en tres etapas cronólógicas: primera obra inmersa en el sueño, el campo, la niñez y la identidad. Después sobre el choque de esta naturaleza en una ciudad lejana, para terminar con la madurez de un artista inmerso en una especial fusión después de la búsqueda. El recorrido bien podría hacerse con las claves que el propio Santiago dicta: del primer figurativo a su encuentro con De Chirico. De la nostalgia de los años ochenta (pocas sonrisas, muchas expresiones leves, distantes, pensativas) a la cruda acumulación de elementos, como si reuniendo el artista encontrara algo. Del paisaje a la compleja perspectiva de la iconografía religiosa, de la inocencia a lo alevosamente erótico sin perder la firma, el estilo. Una exposición para disfrutar en óleos, gouchés y acuarelas. ¿Se notará que el Museo de las Artes expone producciones de Guillermo Sepúlveda, Galería Quetzalli, FIL y a veces, a veces, curadurías locales?

opinión: Dolores Garnica

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Sonido-imagen

junio 30th, 2010 — 8:54am

Un enorme tablero lleno de botones, palancas, luces, medidores y pantallitas: una consola negra. Ocho bocinas alrededor del artefacto: la mezcladora, formando un círculo con 50 sillas blancas en una gran sala de muros blancos. La imagen como de película de ciencia ficción. La nodriza del arte sonoro aterrizó en 2008 en la tristemente desaparecida La Planta Arte Contemporáneo Omnilife, comandada por Manuel Rocha.

Silencio absoluto. A las ocho de la noche entró sonriendo Manuel Rocha y explicó que lo que oiríamos esa noche sería música experimental: hora y media de sonidos que se explicaron con la vista, de imágenes descritas con sonidos. Ruidos por reconocer aunque la comprensión importara poco. Reconocimos ase murmullo del tráfico hecho música y arte y encontramos en él otra fuente de placer estético. Secuencias fantásticas, música cotidiana que subía y bajaba por el cuerpo como por los cables de la mezcladora. El sonido viaja del oído al cerebro, y el cerebro invade de impulsos a la vista como a la laptop de Rocha, su partitura. Recuerdo ese concierto del maestro de arte sonoro mexicano con cariño, a partir de allí y de amigos he aprendido poco a poco a disfrutarlo, reconocerlo y examinarlo. Nos guste o no, el arte sonoro ya es parte del arte contemporáneo tapatío y suele reunir muchísimos adictos. Es nota.

En los anales de la narrativa de las artes visuales el arte sonoro es un nuevo género, y en palabras de Rocha, el asunto ante el sonido en un museo es que “nosotros conectamos el aspecto visual al sonoro en nuestra cabeza”. Eso sucedió con los más de 50 espectadores, en vivo y sin colores esa noche hace dos años. Una a una las ocho bocinas hicieron magia. Las ruedas de las bicicletas chinas sonaron y el bullicio del centro de la ciudad de México subió el volumen para representar su grandeza. Somos una caja de ritmos constante, inquieta, única: un concierto inconsciente siempre en función.

Mientras la música de Rocha inundaba nuestras neuronas la lluvia inundaba a Guadalajara en 2008. Aquella vez, como hoy, Israel Martínez trae el genio de Manuel Rocha al Museo de la Ciudad el próximo martes 6 de julio a las 20:00 horas junto al músico Roberto Morales en el marco de la exposición Poli_foneo. Ojalá llueva.

opinión: Dolores Garnica

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¡Ahí viene el Coco!

junio 16th, 2010 — 8:28am

No sé qué me indigna más de Admit one en el Museo Raúl Anguiano: la baja calidad de la exposición, la desfachatez de Coco Álvarez y su novia, el poco pudor de la Dirección de Cultura de Guadalajara o el silencio de prensa ante lo que sucede.

¿Desea usted convertirse en un reconocido artista visual? Contrate a dos buenos curadores: Carlos Ashida y Rubén Méndez, pida a Baudelio Lara que escriba algo sobre su obra y consígase todas las salas de un museo más o menos reconocido para su primera retrospectiva de “obra nueva”. Parece fácil, pero como decía mi abuelo: “La chapuza siempre acusa”.

Sólo falta ver. Un día después de la inauguración de Admit one apareció en cada sala un letrero: “Para informes sobre la obra comunicarse al…” teléfono y correo electrónico de Manón Vachez, novia de Coco y hermana de Myriam Vachez, directora de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara. ¿Inocencia o desfachatez? Observé los letreros apenas ayer estorbando la curaduría, el intento que no resultó ni en manos de Ashida ni de Méndez. La obra de Coco Álvarez (y digo esto intentando olvidar por un segundo los asuntos de noviazgos, museos, relaciones y familias políticas) se nota primeriza, superficial, sin técnica y sin concepto. Son fotografías, instalaciones y arte objeto demasiado fáciles y literales, poco originales y creativos. Lindas fotos de viajes, pero nada más.

Y como la chapuza siempre acusa, habrá que notar cómo es que ni siquiera los intentos de Álvarez y sus amores resultaron. La curaduría forzada para intentar que la obra dijera algo simplemente no resultó. Baudelio Lara intentó escribir algunas líneas, pero jamás de animó a nombrar “artista” al señor Coco. Si los detractores del arte contemporáneo visitaran la exposición, obtendrían fantásticos argumentos (o quizá les encante), pero como los malos pintores no hacen la pintura, tampoco los falsos creadores visuales definen a su medio. Lo que se demostró es que ni los curadores ni los museógrafos ni los críticos pueden crear algo de la nada.

Tengo una idea, ¿por qué no explican que la exposición en realidad es una mega instalación-acción sobre cómo crear un artista reconocido con mucho presupuesto?

opinión: Dolores Garnica

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1 comentario » | Artes Visuales, Crítica, Opinión

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