Sencillito
¿Qué sucede cuando un talentoso pintor oaxaqueño se va de mojado a Chicago? Sucede una rica mezcla entre lo urbano, el campo, la leyenda, el smog, el estrés, la tranquilidad y la nostalgia, mucho de lo que últimamente se puede apreciar en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara, en Simplicidad compasiva, de Filemón Santiago, justo después de su exhibición y producción en el Museo de Arte Contemporáneo (Marco) bajo curaduría de Guillermo Sepúlveda, después de tremendo atracón visual con sus paisanos Rodolfo Morales, Rodolfo Nieto y Francisco Toledo durante los últimos dos años de curadurías del museo de Monterrey.
Simplicidad compasiva nos llega a Guadalajara para encontrar en ella esa vena pictórica que florece de entre identidades y choques culturales. Lo que diferencia a Filemón Santiago de Nieto o Toledo –aunque resulten más o menos contemporáneos– es un suceso: su viaje en 1979 a Chicago, Estados Unidos, después de estudiar con Roberto Donis en el Taller de Artes Plásticas Rufino Tamayo, historia que determinó su obra y el sentido expresivo del artista entusiasmado con los colores y las formas de su cultura, especialmente de la tradición de Ñuu Dzahui (mixteca).
Entonces lo descrito por Filemón Santiago podría dividirse, según Guillermo Sepúlveda, en tres etapas cronólógicas: primera obra inmersa en el sueño, el campo, la niñez y la identidad. Después sobre el choque de esta naturaleza en una ciudad lejana, para terminar con la madurez de un artista inmerso en una especial fusión después de la búsqueda. El recorrido bien podría hacerse con las claves que el propio Santiago dicta: del primer figurativo a su encuentro con De Chirico. De la nostalgia de los años ochenta (pocas sonrisas, muchas expresiones leves, distantes, pensativas) a la cruda acumulación de elementos, como si reuniendo el artista encontrara algo. Del paisaje a la compleja perspectiva de la iconografía religiosa, de la inocencia a lo alevosamente erótico sin perder la firma, el estilo. Una exposición para disfrutar en óleos, gouchés y acuarelas. ¿Se notará que el Museo de las Artes expone producciones de Guillermo Sepúlveda, Galería Quetzalli, FIL y a veces, a veces, curadurías locales?
opinión: Dolores Garnica
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Categoría: Artes Visuales, Crítica, Espacios Culturales, Exposiciones, Opinión | Tags: el punto y la línea, Filemón Santiago, Francisco Toledo, Museo de las Artes, pintura, Roberto Donis, Rodolfo Nieto Comenta »
